Hola chicos... ¿cómo va esa resaca?... Espero que pasable, jejeje...
Yo sigo en modo cocina, jejeje... que aún nos queda más de la mitad de la Navidad y hay que seguir dándolo todo, jejeje...
Hoy os traigo una entrada rápida, y tal y como hice el año pasado os enseño lo que puse en la mesa los días de Nochebuena y Navidad... ¿que porqué lo hago? Ummm... pues por varias razones:
- Por un lado porque este tipo de entradas son mis favoritas en otros blogs... principalmente disfruto muchísimo con los recopilatorios que Begoña y Carlos llevan haciendo desde hace varios años... y que apelan, no sólo a mi faceta más cotilleríl sino porque aprendes trucos, costumbres y maneras de combinar recetas y montar menús.
- Por otro lado me gusta que veáis qué hago yo... siempre os estoy contando cuando y en qué momentos pongo esta u otra receta... siempre os hablo de las fiestas, cenas o meriendas que Almu y yo damos en casa y siempre os ando diciendo que todo es rápido, fácil y que se prepara en un pis pas... pues quiero que lo veáis lo más en vivo y en directo que la red permite.

Si es verdad que este año me he lanzado un poquito a la piscina... y en base a ideas que he ido copiando de sitios como Pinspire o Instagram (¡¡a los que estoy enganchadísima!! ¡¡es un vicio!!) he podido sacar adelante recetas propias... bueno, que no he copiado de ningún blog... como veréis son recetas muy festivas, riquísimas, de poder preparar con antelación, de las de compartir al centro, asequibles y que (al menos en casa) gustaron a todos.... a ver a vosotros qué os parecen.
Menú de Nochebuena en chez Luzma...
Antes de nada os quiero contar dos cosas:
1. Hace ya algunos años que las cenas de Navidad las preparamos en casa... me gusta mucho que la gente venga a casa (aunque luego se quede hecha unos zorros)... desde pequeñas Almu y yo siempre íbamos de invitadas, pero desde que volvimos a Madrid a estudiar las reuniones navideñas son siempre en casa.
2. Por otro lado, el menú, la compra y la elaboración corren de mi cuenta... al menos en los últimos 4 años... así me organizo yo, no tengo que andar organizando lo que trae cada uno, ni preocuparme porque lo traigan... puedo hacer lo que quiera y aunque me paso tres días metida en la cocina a mí personalmente me merece la pena...
Este año éramos 8 para cenar... adultos (ejem... y nuestra perra Arán), que me repitieron una y mil veces que no querían comer mucho, que no me liara la manta a la cabeza y que cualquier cosa estaría bien, jejejeje... ¡¡ilusos!! Lo mío es la complicación... Bueno tampoco.
- Para empezar y en lo que yo me turnaba entre meter la cabeza en el horno y secarme el pelo, Almu sirvió unas bebidas (preparó Kir Royal y Tequila Sunrise) que acompañamos con una bandeja de embutidos... un poco de jamón, lomo y salchichón.
- Empezamos a cenar a las 10.30... todos sentados y yo con el horno y los fuegos al mínimo para tener todo calentito y listo para servir.
Menú:
1. Para abrir el apetito (esta vez en serio) empezamos por una crema de espárragos blancos, acompañada de unos daditos de salmón marinado y un poco de cebollino. (La receta de la crema la puse a principios de mes en el blog... ¡¡y es un éxito siempre!!).
Este año, sin embargo, he visto por la red una idea bastante repetida... de esas que te entran por los ojos y sabes que sí o sí tienes que encajarla en alguno de los menús... sobre todo si en casa sois tan queseros como nosotros... ¿lo sois?... Pufff... ¡¡estáis perdidos!! Esta receta es la cosa más tonta, sencilla y riquísima que hay, y os la recomiendo muchísimo para picoteo con amigos, noche de fútbol o merienda con las chicas... ¡¡es un hojaldre relleno de camembert con mermelada de frutos rojos!!...
Yo lo que hice es meter el hojaldre en el mismo instante en que serví la crema, de forma que cuando llevé los platos a la cocina el hojaldre estaba listo para servir... se va cortando en porciones y la gente disfruta muchísimo con el queso fundido.
La gente la come con mucho gusto, parece que no pero es un plato más, que sacia a la vez que te da tiempo a digerir el aperitivo... y a meter en el horno el plato siguiente.
Yo suelo dejarlas listas con antelación... con el problema, eso sí... que suelen llegar un poco mustias a la cena... pero es que odio eso de que cada vez que cambias de plato todo el mundo se levante de la mesa,.... bien para ayudarte... o en el peor de los casos... ¡¡para dispersarse!! Los que salen al balcón a fumar (dejando la casa helada), los que vienen a la cocina contigo (ejem... a estorbar), los que van por algo que tienen en el bolso, cuando es a mirar el móvil, que justo alguien les ha llamado y hay que devolver la llamada..... PUFFFFF.... Conclusión!! Yo sóla me levanto y sirvo todo... ¡¡y que se coman la ensalada un poco mustia!!.
4. Este año con eso de que no querían comer mucho decidí servir un último plato salado.... que fueran varios platos... y que fueran calentitos.
Prescindí de la carne, que en el fondo es lo que más llena y que generalmente me tengo que comer con patatas porque a esas alturas nadie puede con más... y preparé varios platos de pescados y mariscos.... pero en caliente, que también son más saciantes y dan más sensación de plato completo que los 4 langostinos cocidos que normalmente le saben a la gente a poco.
Así que preparé diversas cosas para comer al centro... unos mejillones con salsa de Idiazábal (la receta es mía... no la vi en ningún sitio... porque no la encontré... la inspiración... un restaurante en Fuenterrabía que tiene en su carta hasta 20 tipos de mejillones con miles de salsas de los de repertir todos los días de verano!!! Yo me inspiré en ella y la verdad quedó muy lograda... así que pronto os daré receta... porque son de los de beberse la salsa a cucharadas con la cáscara de mejillón... que ejem..... es lo que hicimos algunos, jejeje); por otro lado puse también unos langostinos hermosísimos al horno... una idea genial, porque se toman calentitos, con un refrito de ajos muy gustoso y que se preparan en lo que nos comemos la ensalada... la receta fue de última hora (sí... los iba a servir cocidos y punto...), y la vi en el blog de Cocinar para los amigos que es un tesoro!!!.
Serví, asimismo, las famosas cocotxas en salsa verde... y digo famosas porque no sólo mi padre me las volvió a pedir este año, sino también una prima mía que por lo general no suele tener mucho aprecio al pescado... pues ea... ahí estaban, tal y como las preparé el año pasado.
Cerré el abanico de pescados (y en previsión de que alguien se quedara con hambre... cosa que gracias a Dios no pasó), poniendo una fuente con salmón marinado, unas tostadas con mantequilla y unos encurtidos para acompañar.
5. Todo esto en cuanto al salado y al grueso del menú... luego ya sí... hacía las 12 no pude retenerlos más en la mesa y la compañia se disolvió, unos hacía el salón, otros a la cocina y otros al balcón... jejeje... y para cuando pude volver a reunirlos ya tomamos el postre... una tarta capuchina muy rica, que me dió bastantes problemas en su elaboración más dos dedos quemados, una tabla de quesos que siempre pongo y de la que todo el mundo pica a pesar de no tener más hambre, jejeje... y una bandeja con dulces, galletas y café...
Eso en cuanto a la Nochebuena... ¿y el día de Navidad?
Menú de la comida de Navidad:
Pues de vuelta a poner mesas... preparar comidas y sobre todo ventilar la casa, jejeje...
A eso de las 2 (en este caso mi padre es siempre el prisillas), nos sentamos a comer. Esta vez éramos 5 a la mesa.
Las comidas navideñas no suelen ser tan historiadas como las cenas, ni hago tantos platos... volvemos al modelo aperitivo con copa antes de sentarnos a la mesa (y que suelen ser cosas que sobraron del día anterior... tranquilos, no puse el txangurro), luego ya sentados empezamos por una crema... la de ese día era crema de calabaza con tejas de parmesano y albahaca (chupadas de hacer - en el microondas 20 segundos- y chulísimas de decoración), a continuación el plato fuerte con acompañamiento... generalmente preparo un asado... lo preparo con antelación, lo trinchas en el momento de forma que cada uno pide la ración que quiere comerse y los acompañamientos se los sirve cada uno... así el plato es tan o tan poco grande como cada uno quiere.
Yo este año compré un costillar de cerdo, un carré asado y relleno... dicho finamente, que quería asar, en un primer momento iba a asarlo tal cuál... pero luego decidí rellenarlo para que quedara más rico y suave de sabor... así que lo rellené... para ello lo abrí como si lo desplegara en plan libro y lo rellené de baicon, manzana y cebolla caramelizada,... de esas combinaciones que sabes que van a salir ricas sí o sí.
Los acompañamientos fueron unas zanahorias caramelizadas con sirope de arce y tomillo y unas patatas cocidas y asadas con mantequilla, ajo y perejil.
Añadí por separado la salsa del asado y listo.
Terminamos de nuevo con postre, queso y dulces y todos tan contentos...
Aquí os dejo por ahora... aún tengo más recetas navideñas que quiero compartir... llega semana de retos y como he dicho al principio tenemos mucha Navidad por delante... ¿estos días? Os deseo que os vayáis recuperando que disfrutéis de planes navideños, de quedar con amigos a los que es difícil ver el resto del año y sobre todo... ¡¡aprovechar para cocinar!!
¿Yo?... Ummm yo ando con mi regalo de Navidad pegado al cuello dando la lata a todo el mundo... ¡¡el Niño Jesús me ha regalado una cámara reflex!! Aún me maneja ella más a mí que yo a ella... pero espero que pronto veáis los resultados... ¡¡es toda una artista!!.
Un besazo enorme, Luz.
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