viernes, 21 de septiembre de 2012

Bagels rellenos de salmón ahumado... otro clásico desayuno americano



Feliz viernes a todos!!

Hoy traigo otra receta propia de desayunos, si bien un bagel se puede comer cuando mejor te apetezca, es verdad que en los USA se suelen tomar de desayuno.

De nuevo buceando en el albúm de los recuerdos... os contaré que la primera vez que los probé fue en los Ángeles, en ese viaje del que os hablo siempre... y que parece (aunque no es así) que marcó mi vida para siempre, jejeje...
Sí es verdad, que dentro de los viajes que he hecho, que si han sido unos pocos (aunque nunca tantos como una quiere) ese en concreto supuso un choque cultural bastante importante... miles de cosas desconocidas que asimilar, en un modo de vida, que al menos en la superficie es tan parececido al nuestro.
Sin querer ponerme filosófica os diré que aún hoy y aquí en Madrid cuesta encontrar bagels... salvo en delicatessen como la de El Corte Inglés, o tiendas especializadas de importación de productos americanos como The Taste of América, del que ya os hablé en la receta de las tortitas.



Y aunque todos los hemos visto en "Sexo en Nueva York", "Friends", "Doctor en Alaska" (¿alguien recuerda aún la caja de bagels que recibe Joel al principio de la serie...?) o el decálogo de cómo todo bueno judio debe comer un bagel en casa de los Cohen (The O.C.)... creo que la última serie de tipo "adolescente" que seguí y que tiene una escena genial sobre cómo preparar un bagel... os la dejo.

A lo que iba, son esas cosas que a diferencia de otros platos que vemos en televisión... no han cruzado con igual "estrellato" el charco. Yo tengo dos teorías de porqué no ha pasado... os las cuento:
1. Por un lado porque, vamos a ver... ¿cuántos tipos de pan tenemos aquí en España?... Puff... "demasiadas" piensan los culos y caderas de la humanidad...
Es cierto que en España tenemos muy arraigada la cultura del pan, de nuestra tostada con aceite y tomate, nuestro huevo frito con pan para untar, y dejo para lo último lo mejor...¡¡los bocadillos!!
Tengo o no razón?? Y cómo para según qué cosas los españoles hacemos mucha patria, tengo la impresión de que por eso no han "cuajado" los bagels por aquí, ¿para qué si ya tenemos panes muy ricos?
2. En segundo lugar creo que no proliferan precisamente porque se ven como alimento para gourmet... pero vamos a ver ¿qué es un alimento gourmet?... Es algo que no entiendo, la mayor parte de las veces que voy a este tipo de tiendas no dejan de ser supermercados como todos, más oscuros eso sí... más pacíficos, eso también, con una de esas dependientas que te sigue, y mira, y remira... de esas que te dan ganas de ir toqueteando todo y cambiando de sitio... pero por lo demás... cuando ves los productos te das cuenta de que muchos ya te los encuentras en los super de barrio.
Los aceites de trufa, los quesos, la sección internacional, o el apartado de especias, pueden ser más extensos o ejem... seamos francos... más caros, pero también es verdad que a mi modo de ver existe cada vez mayor expansión de marcas y productos en los super de barrio que hace que cosas como la salsa de soja, las leches de distintos tipos o las hierbas frescas existan en calidad y variedad en supermercados como Mercadona, Carrefour, o Dia...
Con lo que bueno, ¿qué queda para la sección gourmet?
Por lo que veo productos como estos bagels, más caros... porque reconozcámoslo el producto importación es más caro... y supongo que de más difícil salida.

Una cosa... desde aquí lo digo, no tengo nada contra la sección gourmet, ni los comercios o tiendas como tal, a la inversa creo que su labor es encomiable, procurando un espacio para productos ya hoy artesanales y por tanto en peligro de extinción, productos de calidad superior, o aquellos que podemos tachar de "raros".
Sin embargo si veo que aún hoy se perciben como espacios "selectos...o ejem inaccesibles al ciudadano medio" y muy caros, cuando esto no es así, sin embargo si he tenido oportunidad de comprobar esta teoria cuando he ido a este tipo de sitios con distintas personas, para empezar algunos pasan de entrar (¿?), otros directamente entran como si estuvieran entrando... pues no sé... en Cartier, el Banco de España o el Vaticano... todo al mismo tiempo.
Y no es así, por lo general los dependientes son super agradables, sobre todo los de mostrador, les encanta contar cosas de sus productos, o que pruebes lo que te pueda interesar, los precios son los mismos que en todas partes... vamos a ver, el jamón serrano de esos de bellota... caro, es caro sea donde sea que lo compres... lo mismo que el foie o los Godiva... pero yo siempre voy como quien va a la Cuesta de Mollano, a investigar... y siempre salgo con cosas chulas (para espanto de mi hermana que siempre ve cómo empiezo a llenar la cesta), mis últimas compras en estos sitios han sido: cuajo (para hacer cuajada... cosa que aún se me resiste), un tarro de grasa de oca para hacer asados (recomendación de Jamie Oliver) y un bote enorme de Tahini...vamos lo que yo llamo fondo de armario... pues su precio total no llegó a los 10€ los tres productos... os lo juro.

Bueno...... y después de haberme puesto tan reivindicativa... (como veréis siempre me gusta dar mi opinión... y en sus dos vertientes... ejem... experiencias de una que ha pasado por un club de debate, jejeje)os quiero hablar un poquito del origen de los bagels...

Y si... vale... para ello he consultado la Wikipedia... podéis creer si queréis... o no.
La cuestión es que por lo que dice el origen está muy lejos de Nueva York o Montreal, cunas por excelencia de los mejores Bagels del mundo... de la mano por supuesto de panaderías kosher, que exportan este y otros productos tan ricos y tan suyos... así a bote pronto se me ocurren otros alimentos kosher, o típicamente judíos que son increibles... El pastrami por ejemplo, y no, no penséis en el salami italiano, no... no es lo mismo que el pastrami judio... un poco de cultura por favor, jejeje...
Y bueno... poniéndonos muy obvios... ¡¡el cordero!!, que cocinan muy rico.
Volviendo al origen de los baigels...  Leo Rosten escribió en "Las Alegrías de Yidis" que por primera vez se menciona la palabra "bajgiel" en el Reglamento de la Comunidad de Cracovia en 1610. Este reglamento declaró que un bagel se debería dar como regalo a una mujer en parto. En el medio del XVI y el principio del XVII, el "bajgiel" se convirtió en un elemento básico de la dieta nacional polaca.
Posteriormente, el alimento se popularizó entre la comunidad judia a mediados del siglo XIX, cuando panaderías de Londres comenzaron a comercializarlos regularmente en tres unidades. Posteriormente, la emigración a América del Norte de ciudadanos europeos y judíos favoreció la implantación del alimento y su comercialización.

Una vez terminada esta lección de historia, paso a la receta en sí... y para ello vuelvo a hablaros del blog francés de Hervé Cuisine... de donde ha salido mi receta, su video se sigue de maravilla para los que no habléis francés... y sobre todo os sirve de ayuda visual.

Bien, hay un par de cosas que he cambiado en su elaboración respecto a la mía, así que comparar y ver qué os viene mejor, probad en casa y adaptad vuestra propia receta.

Ingredientes: Para 8 bagels como los de la foto


  • 550g de harina de trigo
  •  1 vaso y medio de agua tibia
  • 5 gramos de levadura seca de panadería... esa que se vende en sobres
  • 3 cucharaditas de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • y para decorar... lo que quieras, yo los he hecho, con semillas de sésamo, de amapola, con pipas por encima, cebolla caramelizada, sal gorda... o sencillos.

  • Modo de prepararlos:
    1. Lo primero que hacemos es la masa... si tenéis robot de cocina con opción de amasado, mezclar todos los ingredientes, salvo el azúcar moreno y los "decorados" en el bol de preparación y poner la máquina a funcionar durante 10 minutos, aumentando la velocidad progresivamente.
    Si como yo no tenéis máquina de ningún tipo, mezclar los ingredientes en un bol e ir mezclando con una cuchara o espátula, cuando veáis que no se trabaja más la mezcla pasar a encimera enharinada y empezar el amasado.
    El objetivo es una masa firme, pero suave, no pegajosa y sí un poco elástica.
    2. La colocamos en un bol un poco enharinado, la tapamos con papel film, y la dejamos 50 minutos en un lugar cálido para que la masa crezca.
    3. Al volver a verla... veréis que ha subido casi hasta doblar su tamaño... cogerla entonces y sacarle primero el aire, llevar de nuevo a la encimera y hacer con ella una tira como de barra de pan (mi hermana dice que ponga cilindro... ¿a alguien le ayuda más la descripción del cilindro?, ejem... cosas de ingeniera)
    4. Con nuestra barra formada partimos porciones por mitad... es decir la barra la cortamos por la mitad, ésta en cuartos, a los que dividimos... salen unas 8 porciones iguales.
    5. Con estas porciones lo que vamos a hacer es el mismo procedimiento que hicimos con los donuts... esto es cogerles por el centro, hacerles con el dedo un agujero e ir agrandando dándole vueltas, hasta darle forma de bagel.
    6. Los que tengamos hechos los vamos colocando en una bandeja cubierta con papel de horno al que habremos cubierto con una capa de maicena para que no se nos peguen.
    7. Dejamos un poco de espacio entre ellos para que no se nos peguen, en el segundo levado, así que cubrimos la bandeja con papel film y dejamos levar durante 20 minutos.
    8. En ese tiempo es buena idea si vais a hacerlo poner a pochar la cebolla... y lo más importante coger una olla grande y profunda, llenarla de agua y ponerla a cocer... el agua debe hervir.
    Otra cosa pre-calentar el horno a 250ºC.
    9. Porque a continuación y una vez pasados los 20 minutos pasamos a cocer nuestros bagels... ¡¡si ese es su secreto...tienen una pre-cocción en agua hirviendo!!.
    Así, los sumergimos en el agua de dos en dos y los dejamos cocer 1 minuto por cada lado.
    10. Conforme los vayamos sacando del agua los ponemos sobre toallas de papel absorbentes, dejándolas muy poco tiempo, pues en caso de pasar un rato más largo empezaran a pegarse al papel, os lo aviso.
    11. De las toallas de papel pasamos los bagels a la bandeja del horno... yo los horneo de 4 en 4... mi bandeja no dá para más, si os caben más ¡¡a por ello!!.
    12. Una vez en la bandeja del horno y antes de meterlos en el mismo, hay que decorarlos, ya os he dicho, semillas, sal, cebolla, sencillos, lo que tengáis a mano y más os apetezca.
    13. El tiempo que tienen que estar en el horno varía... Hervé dice que 12 minutos... yo los míos, los tuve 20 minutos, pero os diría que a partir de los 12 los fuérais controlando se ve enseguida cuando están porque pasan del blanco al doradito enseguida...
    14. ¡¡Y listos!! En cuanto a ideas para rellenarlos lo tradicional es queso crema... el philadelphia de toda la vida... pero también están muy ricos con mantequilla, queso camembert, o rellenos de salmón, jamón, baicon y queso... o simple miel.
    Admite los mismos rellenos y combinaciones que un bocadillo normal.

    También he visto... aunque esos tengo que probarlos... pero para dar una idea más vegetariana de hummus y aguacate...yumm.

    Os dejo ya... pero antes dos recomendaciones... si no los vais a comer todos en el día (cosa que no os aconsejo... no dejan de ser un poco indigestos, para mi gusto) congelarlos... una vez fríos después de hornear, preparar una bolsa y adentro...
    Para descongelarlos sacarlos un par de horas antes de la nevera, abrirlos por la mitad y tostarlos en el tostador... quedarán calentitos y como recién hechos.

    Una última cosa que no quiero olvidarme de contar... las fotos que veis son de Westwing Home&Living una tienda online de artículos de decoración ¡¡que me encanta!!

    Un besazo a todos y hasta la semana que viene. Luz

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