martes, 11 de septiembre de 2012

Profiteroles con salsa de caramelo


¡Feliz martes para todos!
La receta de hoy va dedicada a todos aquellos que tienen la semana más lenta (como yo) y a los que esperan preparar algo especial para el fin de semana... a esos les recomiendo estos profiteroles.

Ya sé que muchos me vaís a decir eso de..."los profiteroles son con chocolate", pero creo que lo bueno que tiene la cocina es que...¡¡puedes hacer lo que te dé la gana!! Y en este caso los profiteroles son un poco como las tortitas... con cualquier sirope están riquísimos.



La receta, bueno, no os quiero mentir, no es una inspiración, ni mucho menos, que yo para estas cosas, y más las de los postres me lo pienso, me lo repienso, luego leo, doy mucho la lata al que pillo más a mano (que en general suele ser mi hermana y que acaba desesperadita y sin saber de lo que le hablo, jejeje) y finalmente me lanzo a la piscina y hago la receta.
Ya con el paso del tiempo una gana en confianza, y de repente sin consultar a nadie se pone una tarde tranquilamente y puff... sale esto, y piensas, vaya!! ¡no tengo chocolate! Pues con un poquito de azúcar tengo una rica salsa de caramelo... y como dice mi abuela, "tan ricamente" jejeje...

Por eso os decía lo de la inspiración, porque la salsa ha sido contribución mía, y lo mío me ha costado, hasta que le he pillado el truco a hacer caramelo... por eso también quería poner esta receta, quiero contaros ese truco y que no os paséis como me pasó a mí medía vida haciendo unos churri flanes sin gracia ni caramelo...

Al hilo de este tema de improvisaciones hoy os quiero hablar de un descubrimiento que he hecho hace poco... y que como siempre os recomiendo mucho, se llama...¡¡Rachel Khoo!!
Una deliciosa mademoiselle, británica y amante de la cocina francesa, que desde un diminuto... y cuando digo diminuto es por algo (sino ver este video (minuto 2... o así)) que ha grabado con la BBC un programa de cocina... de cocina típica francesa, pero con un punto coqueto, muy suyo, mitad moderno mitad "vive la France" que es genial... y que te enseña lo que quiero decir, como partiendo de una receta base para hacer algún plato, o un plato tradicional, puedes luego tú improvisar y darle tu propia personalidad... por ejemplo, uno de los platos que hace y más me han gustado han sido unas  brochetas de coq au vin ¡¡genial idea!!.

Os quiero contar un secreto, jejeje... que no es tan secreto. Los "inconvenientes" de ser amiga/novia/hermana/pariente, de un amante de la cocina.
Y no son pocos... por un lado, cuando eres amigo de alguien que cocina... y que cocina en serio, siempre estás invitado a su casa... lo que por un lado es guay ¡¡cena  sin tener que preocuparme por cocinar!! Por otro es un problema... cenar ¿el qué? A veces la gente viene a cenar/comer a casa y aunque yo soy de las que envía el menú con antelación (recomendación que extiendo a todo buen anfitrión... te ahorras los marrones tipo alergias, intolerancias, dietas o ascos varios tan típicos en estos casos) y mira las bandejas de comida con cierta prevención, y aunque como repito no soy de las que hace muchas excentricidades... pues la cena gratis puede salirte muy cara, querido amigo.

Otro "inconveniente"... este real, (al menos en mi caso)... tienes a todo el mundo al tanto del mundo culinario, tanto, tanto que gracias a que tengo una amiga que vive en Londres recibo todos los meses la revista de cocina BBC Goodfood, que está muy bien, es como un libro de cocina por 5€ todos los meses...
Jejeje... como os digo un mundo repleto de riesgos, como que alguien por agradar... cosa que también me ha pasado, me "regale/endose" el típico cacharro o utensilio de cocina que 20 años ha ya estaba pasado/oxidado/asqueroso, pero bueno "como tú cocinas ya le sabrás sacar provecho", yo que para estas cosas soy muy fina (me he educado como digo a menudo con múltiples monjas) calladita y sonriente... mi hermana (a la que esas monjas le daban igual) no tan calladita exclama "puff... no gracias, ese cacharro/molde/utensilio, Luz ya lo tiene, y no lo usa... (y aquí viene la puntilla) y en casa no tenemos sitio".
Así puesto...(mi hermana me va a matar cuando lea esto) parece que es una grosera... y bueno, pobre Almu, franca y sincera es... un poquito a veces demasiado, pero lo del espacio tiene razón, con mi "nueva afición" me voy comiendo habitaciones de casa...¡¡cómo lo ois!! primero obviamente la cocina que he reorganizado a mi gusto, según yo cocino, segundo el cuarto de la plancha que ahora es la despensa,... porque el número de tarros de conserva sólo puede crecer... y ahora con el blog tengo la mesa del comedor montada con una silla y varios "decorados" para las fotos... vamos que de lo que empezó con ganas de saber cómo asar bien un pollo ha pasado a convertirse en un os invito a cenar pero esperar 15 minutos a que haga mis fotos.
Y voy con el último inconveniente... inconveniente que no creáis... no soy a la única que le pasa, no. La cuestión es que bueno... jejeje... y no por tirarme el pego, cuando una hace pan (y le sale bien y rico), hace bolleria tipo estos profiteroles, o croissants, o donuts (y saben como tiene que saber un croissant), y hace recetas internacionales tipo pizzas, sushi o jumbos... pues es muy difícil sacarla de casa, como dice mi padre.
Y es verdad, cuando una cocina mira una carta de restaurante de otra manera... mejor dicho, de dos maneras... una: puff... ¡¡qué fuerte... 18€ por un plato que puedo hacer yo en mi casa!!, y dos: eh!! pasta rellena de espárragos y queso de cabra... tengo que hacerlo en casa... pppuuueeesss... no es lo mismo, ¿me entendéis?
Lo peor son las sorpresas... ya sabemos que a mí me encanta comer, me encanta salir, me encanta charlar, todo eso en este par de meses que hace que nos conocemos ya ha quedado muy establecido, con lo que una de mis actividades favoritas es salir por ahí a comer/cenar... y lo que más el clásico "pedimos uno cada uno y compartimos"...(clásico que mi hermana odia a muerte, lo que me obliga a ir a los sitios con más gente, claro... porque otra cosa que ya hemos aprendido es que con bastante frecuencia yo me salgo con la mía, jejeje).
Pues últimamente cuando voy a restaurantes ya no disfruto tanto... divertirme sí mucho, pero la comida no me sabe igual, enseguida empiezo a hacer preguntas al camarero, de esas que a la gente le dan vergüenza, tipo "pero esto...¿con qué lo han hecho, con aceite de oliva o de girasol?... lo de las setas..., ¿que quiere decir? Champiñones mondos o lirondos... o de qué tipo".
Total, que yo os animo, como remedio a la crisis...¡¡haceros amigo de un cocinillas!! Ahorraréis una barbaridad en salidas vergonzosas a sitios que pensabais que eran "cool" y resulta que te están dando champiñones fritos en aceite de girasol, jejeje...

PERO, os voy a dar otra razón para haceros amigos de un cocinero... ¡¡el mito de la batidora!! Sólo un cocinero sabrá apreciar que su novio/marido le regale en sus festivos la consabida batidora... yo ya llevo un par de años con una desconcertante lista de regalos que tiene medio frita a mi familia..." a ver Luz ¿que es esto de una mandolina? eso no es una espada? o era una guitarrita??" donde saco un filón bárbaro es en el tema de libros de cocina, finalmente he decidido pedir a todo el que me pregunta qué quiero... pues un libro de cocina, que tengo un carro en Amazon de al menos 10 libros de cocina que quiero... más fácil para todos.

Mi último ha sido precisamente el de Rachel Khoo, cuya portada os enseño y que he sacado de Amazon... os paso el enlace.
Me lo ha regalado mi amiga Leti, (hermana de mi amiga Cris que me envía la revista de Londres) y que es un amor... ella que viaja por el mundo ahora cada vez que vuelve se presenta en casa con algún detalle, todo de temática culinaria... de esos que molan y no un cacharro mohoso, no... un stand para cupcakes, un librito de recetas de después de la 2º Guerra Mundial, cosas así...
A ella que está esperando para darme algo que nos ha traido de la Toscana...ummm (envidia de la buena) y que ya os contaré qué es... va dedicada la receta.

Y con ella vamos, tranquilos.


A diferencia de los donuts del otro día, esta es fácil de explicar, y más de hacer... y cuando termine os explicaré alternativas muy parecidas para hacer con este postre o la pasta choux.

 La receta la he sacado del libro "Postres de chocolate, de cocina Ideal" abajo os muestro foto... y tiene una selección genial de postres de siempre tipo trufas, eclairs, mousse de chocolate, brownies, cookies, o coulant de chocolate que salen super bien.

Ingredientes:
1. Para la pasta choux: (que es como se llama la masa)
- 1/4 litro de agua
- 4 huevos
- 125 gramos de harina
- 60 gramos de mantequilla
2. Para el relleno:
- Nata para montar (materia grasa 35%)
- 1 cucharadita de azúcar
3. Para el caramelo:
- 100 gr de azúcar
- unas gotas de zumo de limón
Modo de hacerlo:
1. Lo primero que hacemos es la pasta choux, para ello:
- Ponemos a cocer el agua y la mantequilla, una vez rompa a hervir y removiendo con una espátula, o mejor con un batidor incorporamos de golpe toda la harina.
- Sin sacar del fuego vamos removiendo bien, a fin de que se lige la harina a los ingredientes líquidos, y a la vez ésta se cocine.
- Cuando tengamos una bola que se separe de las paredes del cazo sacamos del fuego y dejamos templar 15 minutos.
2. Una vez la masa un poco templada (yo suelo sacarla y ponerla en un bol frío, a fín de romper el calor en el que estaba) vamos incorporando los huevos de uno en uno, y vamos removiendo sin parar dejando que la masa los absorva.

Al principio la masa se resiste, luego parece que se separa toda y se forman trozos con pinta babosa, y finalmente y si seguimos removiendo logramos una masa ligada.
Cuando hayamos gastado los huevos y tengamos una masa ligera y lisa bien con ayuda de una manga pastelera bien con dos cucharillas bien con las manos vamos formando unas bolitas.
3. Colocamos las bolitas (del tamaño que coja una cucharilla de café... y siempre del mismo tamaño) en una bandeja del horno forrada con papel para horno,
4. Precalentamos el horno a 200ºC, y una vez las hayamos metido a hacer bajamos la temperatura a 180ºC,  durante 18 minutos más o menos, como siempre depende de los hornos... ir viendo cómo van, pero OJO!! sin abrir para nada la puerta del horno que sino se desinflan los bollitos.
5. A continuación y una vez fuera del horno dejamos sobre una encimera para que se enfríen y se "sequen"...
6. Mientras podemos ir montando la nata del relleno... también podéis hacerlos con helado, o como más me gusta... con helado de nata. Para la nata montada, colocamos la misma en un bol grande y bien limpio, y con batidora le damos a máxima velocidad hasta que veamos que adquiere consistencia, añadimos entonces el azúcar y cuando ya esté firme y bien montada paramos, y colocamos la nata en manga pastelera.
7. Procedemos a rellenar los profiteroles, con cuidado de no pasarse con el relleno, el medio para rellenarlo es de dos tipos, o bien por medio de un pequeño agujerito que hagamos con la manga y una vez así los rellenamos, o como lo he hecho yo que incluso no precisas manga pastelera, que es abriendo el bollito por la mitad y metiendo una cucharadita de nata... a mí me gusta más así, queda más lucido.
8. Por último, hemos llegado al caramelo!!
Para hacer caramelo yo os recomiendo lo siguiente, en un cazo colocar para empezar un par de cucharadas de azúcar y una cucharadita de zumo de limón, y llevar al fuego... sin dejar de vigilar y sin parar de remover con una espátula o cuchara de palo (importante) dejamos que se vaya deshaciendo, cuando veamos que se pone líquido, añadimos otra cucharada de azúcar, y así otra vez, sin parar de remover, cuando veamos que ésta se ha derretido incorporamos otra más,... así hasta completar la cantidad que nos piden... de forma que una vez derretido todo removemos sin parar hasta tener este bonito tono dorado... en mi caso más color toffee, pero bueno.
Yo antes hacía como otras recetas, que metían el azúcar todo junto... y se me acababa quemando sin llegar a deshacerse... o se me apelotonaba, de esta forma sale como el que veis en la foto, eso sí, el caramelo cuando se enfría se solidifica, así que a comer deprisa.
Un último consejo o truquito, ¿cómo limpiar después el cazo del caramelo? ¿Y la espátula? Jejeje... truquito de vieja, llena el cazo de agua caliente y llévalo al fuego con la espátula dentro, el azúcar se disolverá en el agua caliente que luego puedes tirar sin problema, y lavar con facilidad.


Pues así termina mi receta de hoy... sólo un par de ideas que quiero tengáis en la cabeza, porque con pasta choux voy a publicar más cosas... como por ejemplo, Eclairs, Croque en bouche, Tarta Saint Honoré, Paris brest... o en formato frito.. y en un par de meses... Buñuelos!!
No os lo perdáis... ah!! y lo mismo esta pasta también sirve para rellenos salados, tipo patés y dips en frío o caliente tipo de paté de cangrejo, mousse de espárragos y cosas por el estilo, ya os enseñaré un día.

Me despido hasta el viernes, un besazo, Luz.




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