martes, 18 de diciembre de 2012

Snowflake cookies... o en cristiano "Galletas navideñas pijas"


Sí, lo reconozco soy una pija... Jejeje, ya que veo que el comentario a nadie sorprende. Os diré que si bien hace unos años el apelativo no tenía sino multitud de connotaciones negativas hoy la verdad es que el concepto se ha desdibujado bastante.



No existe a día de hoy un concepto uniforme de pijo, no... lo mismo sirve para describir a una persona, un estilo, un vocabulario y sí he descubierto que también existe la comida pija... esa de la que dicen huir gente como Jamie Oliver, David de Jorge o Mikel López Iturriaga.
Sin embargo volvemos a la pregunta ¿qué se puede considerar pijo en cocina? Pues estas galletas!!

Si, vuelvo a confesarme, en algunos aspectos culinarios soy muy pija, de esas que hacen tartas rosas (como, ejem, ha publicado mi hermana en Facebook), fantasmas de chocolate, galletas glaseadas y esperar, esperar... que ya llegaran otras cosas...
Sin embargo, admito que muchas de esas recetas representan más un reto del tipo "yo también puedo hacerlo" que una elección determinada.
Y ahí volvemos al tema que os he comentado más veces, el cocinar por alimentar el estómago, o el cocinar para alimentar la vista y el ego... muchas veces cuando haces este tipo de recetas la gente se queda en el "Oh... ¿has hecho tú esto?...¡¡increible!!" Y una vez pruebas el dulce... pues no te dice nada.
Ahí es donde doy la razón a los chefs antes mencionados, en que hemos "evolucionado" de tal manera en cuestiones culinarias que más que buscar un plato rico, saciante, y por supuesto cuidado y agradable a la vista buscamos volver a la infancia donde la clase de plástica nos permitía desarrollarnos a nivel creativo en cosas como plastilina, cerámica o cosas así... hoy por hoy muchos trasladan esa creatividad a la comida, con todo lo que ello implica.

Con todo ello a lo que voy es que veo que cada vez más, y sobre todo en estos momentos del año (Fiestas señaladas como la Navidad, San Valentín, Pascua o Halloween) vivimos rodeados de recetas de este tipo, preciosas, divertidas y entretenidas de hacer, de las que pones al niño a pringar y le entretienes toda la tarde... pero que a la postre sólo sirven para rellenarnos con azúcar y mantequilla.
El otro día sin ir más lejos, mi hermana y yo llegamos a la conclusión tras la visita a la tienda de la que os hablaré más abajo que no existe festividad que se precie que no venga representada en un cortador de galletas... si no hay cortador... la fiesta no existe, vaya, si hasta tenían del día de San Patricio con sus tréboles y calderos...

Sin embargo, como veis yo os traigo esta receta... llevaba un par de años con el antojo, ya lo he superado... y no creo que vuelva a hacer, por dos razones, os diré:
1º. Aún no tengo niños.. con lo que no vivo desesperada pensando que hacer con ellos durante las Fiestas (¡¡gracias Dios mío!!)
2º. Honestamente, no me gustan las galletas... vale, vale... alguna me gusta, pero (y eso que soy muy golosa) jamás me veréis zamparme una caja de Oreos, o merendar unas Chips Ahoy.... o desayunar unas Fontaneda de toda la vida, así de simple.

Total, que al final las galletas ahí están... en un tarro a la espera de que un alma caritativa las desempolve, ¿veis? eso es lo que me da rabia... así que por eso las publico, es mi oportunidad de decir, "yo también hice, y sí también me quedaron muy chulas".

No, no creáis que siempre he sido "culo veo culo quiero" como diría mi padre (aunque si lo soy la mayoría de las veces) ni de esas que tienen que experimentar de todo en la vida para decir que lo han probado... (sino que os hable mi hermana de cómo de deprisa corrí el día que iba a empezar la clase de hípica... no sé que tienen las niñas que en determinada etapa de la vida TIENEN que dar clase de hípica... yo fue ver ese animal tan alto... y con todos esos dientes... ¡¡y aún estoy corriendo!!) pero en este mundo culinario si me pasa que como os he contado más veces me estoy aficionando a los retos, o más concretamente al "Uy... cómo mola esa receta!! Papel y lapiz que voy al super a por los ingredientes" con lo que además de aprender muchísimo he experimentado con soufflés, coulants, mousses, croissants, roscones... y mil cosas más que iréis aprendiendo vosotros también, porque la gracia de acabar rellena de azúcar y mantequilla es que al menos un poco os llegue a vosotros, jejeje...

Vale, no me enrollo más, sólo contaros un par de detallitos respecto a estas galletas antes de entrar en la receta que es la torta de fácil.

1. Primero, material que váis a necesitar:
* Y que yo compré en Taller de Tartas, es el sitio que por zona me pilla mejor, y además suele tener todo lo que necesito. Me gusta porque encima las dependientas son encantadoras, la tienda es amplia y las cosas accesibles, y sí también asequibles. Ea, ahí va mi recomendación de la semana.
- Batidora de varillas, es un "must have" de la cocina, más si cabe en pastelería (de esos "Must Have" os hablaré de cara a Reyes... que los cocinillas nos podemos poner las botas!!)
- Ejem... necesitamos, obviamente un horno, y un par de bandejas para hornear, de estas... que ya alguien (y no diré nombres) me preguntó que si lo de bandeja para horno eran de esas de Pyrex donde se asan los pollos. Con una es suficiente, lo bueno de tener dos es poder hacer dos tandas de galletas de una vez... por si sois así de vagos.
- Un cortador de galletas, de la forma que queráis, esta receta sirve como base para cualquier galleta decorada, así que lo que más os guste, entrando en la temática navideña de temporada podéis hacer copos de nieve como estos, muñecos, renos, Santa Clauses, campanas... y todo lo que se os ocurra...
- Y si como yo queréis hacer un glaseado de colores os animo a comprar colorantes en gel... para ello lo mejor es ir a tiendas de repostería, que ahora mismo crecen como setas donde además de asesoraros (lo que significa salir con el triple de cosas que las que teníais pensado comprar....confieso que yo soy de esas) podréis tomar ideas y pedir consejo.
- Boquillas y mangas pasteleras, para la decoración. Aquí también os voy a regalar una perla de mi sabiduría... cuando me plantee hacer estas galletas no pensé más allá del cortador y el colorante, pero una vez vista la receta pensé que también me harían falta sino mangas... que ya tengo un par en casa (de tela y silicona, en realidad... que para el que no sepa que significa, quiere decir que para este tipo de repostería no me hubieran funcionado bien), sí las boquillas. Yo compré dos boquillas, una del número 2 para hacer las líneas blancas y una del 3 para rellenar de azul las galletas.
En cuanto a las mangas como digo, no había pensado comprar, pero la señorita de la tienda me recomendó llevarme una caja con 10 mangas desechables... y os lo recomiendo, al final usé 4 o 5, y luego a la basura, contando además con reserva para la próxima vez.

2. Tiempo y entorno:
- Vale, parece que os estoy dando una charla para doctorado, pero no... sólo espero que estos consejillos os sirvan, a mí son cosas que no me contó nadie... ¡¡y luego pasa lo que pasa!!
Al grano, os recomiendo que las galletas las hagáis en dos días, como oís, uno para hornearlas y dejarlas tranquilamente enfriar (lo que es muy importante) y en el día dos decorarlas con paciencia.
- Asimismo os recomiendo que el tema decoración lo hagáis en la mesa del comedor, de la cocina o la encimera de casa, sentaditos, con la radio puesta y algo fresquito de beber... vamos con tranquilidad y paciencia, porque las vais a necesitar... también podéis hacerlo entre varios, es más ameno... en mi caso mi hermana, ejem... ella lo de las tareas compartidas, ejem... no lo comparte, jejeje.

Pasamos ya a la receta.
Deciros que la misma la saqué del libro de Nigella Lawson "Feast". Un libro que me regaló mi mejor amiga Leti, hace cosa de dos años, y que no he sacado mucho partido... es un libro centrado en recetas festivas, todas las que quieras y más de Navidad, Hannukkah, Pascua, Pascua hebrea, cumpleaños, Halloween y varias fiestas más que yo ni conocía...
Las recetas son todo lo sencillas que estas recetas pueden ser, lo bueno, Nigella presenta ideas de menús según comensales, añade cocktails, postres, salsas etc... muy, muy completo.

Ingredientes (con estas cantidades me salieron 2 docenas, una docena la decoré con glaseado blanco, y la otra con azul y blanco)
- 90 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar glas
- 1 huevo
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 200 gramos de harina tamizada
- 1/2 cucharadita de levadura
- 1/2 cucharadita de sal

Modo de hacerlo:
1. Galletas
1. Mezclamos en un bol con batidora de barillas la mantequilla y el azúcar hasta tener una masa suave y esponjosa.
2. A continuación añadimos el huevo y la vainilla, y seguimos batiendo.
3. En un bol aparte mezclamos la harina tamizada con la levadura y la sal.
4. Juntamos ingredientes secos y líquidos y mezclamos.
5. Con la masa formamos una bola, esta será un poco chiclosa, por ello la enrollamos en papel film y la dejamos refrigerar 1 hora en la nevera.
6. Precalentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo.
7. Cojemos la masa y sobre una encimera ligeramente enharinada la colocamos, la enharinamos también y con un rodillo de cocina vamos formando un rectángulo de masa, con un grosor de medio dedo de gorditas.
8. Pasamos el cortador primero por harina, luego hacemos la forma en la masa, apretando bien, para con el cortador mismo transferir la masa formada a una bandeja de horno forrada con papel para hornear.
9. Vamos haciendo las formas y cuando tengamos la bandeja de horno llena llevamos al horno, horneamos entre 10 y 12 minutos, veremos que están listas cuando los bordes se pongan doraditos.
10. Sacamos y dejamos enfriar completamente en otra bandeja, rejilla o la misma encimera.
Si queréis hacer todo (galletas y decoración) en el mismo día, esperar entre 2 y 4 horas antes de decorarlas, tienen que estar COMPLETAMENTE frias, sino el glaseado se derretirá.

2. Decoración
- Para la decoración primero necesitamos preparar los glaseados, para ello mezclamos los siguientes ingredientes, PARA CADA COLOR
   150 gramos de azúcar glas
   colorantes de colores en pasta
   2 cucharadas de agua caliente
1. En un bol mezclamos el agua y el azúcar hasta formar una pasta (os recomiendo ver este video, para saber la "textura" perfecta del glaseado)
2. Colorea la misma, cogiendo una pizquita del colorante con un palillo de dientes, y luego mezclando, empieza con poquito y ve ajustando el color que desees.
3. Decora las galletas. Honestamente, hazlo como tú quieras, las mías las copié de un dibujo que me gustó cuando puse "copo de nieve" en el buscador de imágenes de Google, hice un par de pruebas en papel y voilá!!
Así que ánimo y a por ello... como veis es muy fácil que salgan, y que además salgan bien y bonitas.
4. Una cosa, si como yo primero optais por rellenar y luego por perfilar (hablo de las azules con glaseado blanco por encima) os aconsejo que hagáis primero el contorno normal, como las blancas, luego rellenéis con el glaseado azul y dejéis enfriar unas tres horas. Pasado ese tiempo remarcar con blanco y decorar con las bolitas comestibles.

Pues esto ha sido todo por hoy... yo sigo con mi maratón del azúcar de este mes... y el jueves publicaré nuevamente un dulce, este, eso sí, muy diferente al de hoy...
Nos vemos entonces, un besazo. Luz.

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