lunes, 25 de marzo de 2013

Gambas con bechamel... para el Reto de Tía Alia



A estas alturas ya nadie se extraña de mi afición por los retos culinarios, los concursos o las convocatorias divertidas.
La verdad es que me encantan.. no sé si por el tema de la competitividad, la superación del propio reto o la sorpresa de no saber nunca qué te va a tocar... si lo harás bien o mal, si saldrá como tú quieres etc...






Pues hoy os presento un nuevo reto en el que espero participar los próximos meses... un reto distinto y muy especial del que os quiero hablar un poquito.
Es el reto de Tía Alia... y sí, la tía Alia existe, en concreto es la tía abuela de Carmen, autora del blog Las recetas de Tía Alia, y en su honor Carmen no sólo publica sus propias recetas, sino aquellas recopiladas en un viejo recetario confeccionado por la misma Alia, en unas sencillas cuartillas encuadernadas con hilo... recetas de las de toda la vida, bueno, de las de la vida de antes donde las señoras tenían cogido el punto a los puñados, las pizcas y las cantidades al azar... esas de "coje usted la pieza de carne" ¿?¿?¿? Pieza de carne, ¿qué carne? ¿cuánta carne?... Ummm... sí, de esas, como iréis pudiendo ver también en las recetas que mes a mes forman parte del reto.

Porque Carmen con toda generosidad nos invita a compartir esta "joya" de repertorio gastronómico y así a raíz de un encuentro entre amigos nació la iniciativa del Reto de Tía Alia, que hoy podemos disfrutar todos. De forma, que mes a mes Carmen nos propone dos opciones, una dulce y otra salada, nos enseña la receta de Alia y nos invita a prepararla, versionarla o reinventarla.

Pues bien, en esta primera participación, las recetas propuestas han sido dos... la salada: unas gambas con bechamel; la dulce: un milhojas.
Dado que hace una semana ya publiqué una versión individual y en pastel del milhojas, me he lanzado a por la receta salada... unas gambas a la villeroy, sencillas, ricas y geniales para un aperitivo.


Volvemos así a un segundo capítulo que ya abrí con el mismo milhojas... de ideas, propuestas y recetas variadas para acontecimientos de amigos y familia.
No sé vosotros pero yo estos días ando un poco mareada gestionando en mi agenda bodas, bautizos y comuniones... la suerte, que no sé si por efectos de la crisis, si porque nos hemos bajado de la burbuja en la que vivíamos o si sencillamente las angustias nos han hecho caer... ejem... de culo en la dura realidad que a día de hoy muchos de estos acontecimientos vuelven a ser lo que son, íntimos, familiares y caseros.
Total, que ante la hoja en blanco, los tirones de pelo y el "cariño sino me voy a Rodilla por unos sandwiches" os quiero ir enseñando recetas resultonas y fáciles para estas celebraciones caseras.

El otro día como os conté, se casó mi mejor amiga Leti. Y como en las mejores bodas hubo de todo... novia guapísima, novio serio y nervioso, niños correteando, y lo que más me gustó, familiaridad, soltura y cariño por todos lados.
Una de las cosas que más me gustó fue que precisamente en el cocktail previo, los aperitivos que sirvieron fueron curiosamente reinvenciones de los clásicos de toda la vida... las croquetas, las gambas en gabardina y la brandada de bacalao... sí, con un toque más "chic", moderno y elegante... pero vamos... comida viejuna por excelencia.
Lo mejor... cuando nos anunciaron a bombo y platillo que ¡¡había un cortador de jamón!! Si es que....
Así que, a todos los agobiados a la hora de celebrar comidas caseras de celebración para multitudes os aconsejo eso... optar por clásicos, un poquito cuidados pero nunca dejéis de lado cosas como la tortilla de patata (os tengo que enseñar unos muffins muy pijos que son eso, de tortilla), croquetas en bolitas de rellenos chulos, el cortador de jamón jejeje... que puede ser perfectamente el desgraciado de turno que se chupa el "honor" todas las navidades en casa, la mesa de ensaladas como os conté en Navidad y cosas parecidas que a la postre y preparadas con antelación os pueden quedar igual de bien o mejor que cualquier buffet que pensárais contratar.
Ojo!! Con esto no quiero dejar sin trabajo a un amplio sector que a parte de currárselo muchísimo, preparan unos cáterings increibles... lo que sí es cierto es que hay ocasiones en las que no se puede con todo... y que las cosas no son como antes...
Total, que aquí entran estas gambas... como veis receta de toda la vida, de las de menú infantil por excelencia.
Volviendo a la boda del otro día (y no quiero ponerme pesada) lo más gracioso de la cena fue que en la mesa se sentaba una de las damas de honor de la novia... bueno más bien damita, que Ángela debe tener unos 7 años. A la hora de servir la cena la estuvimos "amenazando" con los platos de verduras que se iba a tener que comer. Estando en esas apareció el camarero con su plato, el plato de menú infantil que todos miramos embobados mientras Ángela nos miraba a nosotros sujetando su plato con las dos manos, jejeje... ¡¡el plato tenía de todo!! Desde pollo a la villeroy, gambas en gabardina, croquetas, fiambres, incluso pizza.
Total que su padre con toda frescura anunció que en cuanto su hija se cansara de comer (que sería pronto) no tenía ningún problema en poner el plato en el centro de la mesa y compartir, jejeje.

Pues si, hay ocasiones en las que cambiarías tu foie infusionado por unas buenas gambas, ¿o no?, estas que os traigo hoy, ya lo he dicho, son un clásico, y a pesar de que las he llamado a la Villeroy, porque al ver que eran en bechamel y luego empanadas es lo que primero que se me vino a la cabeza, la Tía Alia como buen ejemplo de su generación sabe que una salsa Villeroy no es una salsa bechamel.
Al respecto y por pura curiosidad he querido leer un poquito. Y ya sabía a quién preguntar... sí, porque todas estas cosas curiosas y a la vez muy interesantes para los cocinillas se las conoce de sobra Apicius, del que ya os he hablado más veces, y que al respecto nos saca de dudas...
No, una salsa Villeroy no es una bechamel. Para empezar porque curiosamente a pesar que de ambas son salsas francesas, y sus autores coetáneos del siglo XVII y coincidentes en la Corte de Luis XIV, su composición difiere.
Así, si la bechamel es de sobra conocida como una salsa blanca enriquecida con harina, leche y mantequilla; la Villeroy es una salsa que parte a su vez de una salsa alemana (salsa base ligada con yemas de huevo) ligada con esencia de champiñones ¿?¿?¿?... Y aún preguntan porqué triunfó la bechamel!!

Total, que como bien explica Apicius a pesar de que autores como la Marquesa de Parabere sí explican (someramente, eso sí) la correcta preparación de la Villeroy, a día de hoy se llama así a la preparación por medio de la cuál se recubre con bechamel un producto y posteriormente se empana y fríe.
De forma que tenemos preparaciones de Villeroy diversas y abundantes, mis favoritas últimamente... las chuletillas de cordero, que en otros sitios se llaman a la romana, o a la florentina, pues allí también usan esta técnica; las pechugas de pollo, o los filetes de lomo... sin olvidar estas gambas o langostinos.

Si bien la técnica es sencilla, la receta en sí es un poquito laboriosa... sin embargo, y en caso de recibir invitados en casa yo opto por dejar el pescado previamente cocido y la bechamel hecha el día antes... tras eso, el día D se hace lo que yo llamo cadena de montaje... entre dos es más rápido y fácil, uno embadurna y empana y otro fríe.
Lo suyo, indicado y aconsejable es comerlo recién hecho, o cuanto menos caliente, así que yo suelo tener el horno precalentado un poco, a unos 90ºC y voy metiendo estos fritos para que hasta que llegue la gente se mantengan calientes sin cocinarse más o secarse.

A la pregunta de porqué creo que estos fritos tienen siempre tanto éxito... la respuesta es muy fácil, es fácil de coger y comer (no como los milhojas del otro día, jejeje), no tienes peligro de mancha porque se desengrasan bien, se comen de una sóla vez y llenan bastante.
Así que a las futuras anfitrionas las recomiendo esta receta.

Gambas con bechamel según la receta de Tía Alia

Ingredientes (yo las puse este fin de semana en un aperitivo para 6 que hice en casa... con otro par de cosas y nos dió para unas dos o tres por comensal sin problema)
- 1/2 Kg de langostinos o gambas cocidas
- Para la salsa bechamel:
  - 2 cucharadas de mantequilla
  - 4 cucharadas de harina
  - 1 taza de leche templada
  - Nuez moscada y sal
- Pan rallado, o mejor si tenéis Panko
- 2 huevos batidos
- Sal y pimienta
- Aceite para freir


Modo de hacerlo:
1. Lo primero aseguraros de cocer las gambas, si ya lo están o una vez hecho, el siguiente paso es pelarlas, dejando la cola.
2. A continuación es muy importante (para que luego se adhiera bien a la bechamel) secar las gambas entre toallas de papel. Reservamos.
3. Pasamos ahora a preparar la bechamel. Que cada uno haga la que más le guste. Sin embargo, y para quien tenga alguna duda (o sencillamente no sepa... oye, que tampoco es una cosa que no saberla supone que no puedas seguir viviendo...) os cuento como la hago yo.
 - Primero caliento en un cazo la leche, que esté templada.
 - A continuación y en otra cazuela mediana derretimos la mantequilla.
 - Una vez hecho esto y con las barillas en una mano incorporamos la harina y removemos y ligamos bien. Dejamos unos minutos para que la harina pierda el crudo.
 - Pasado ese tiempo vamos vertiendo poco a poco la leche, yo lo hago toda de una vez, sin dejar de remover con las barillas. Veréis que enseguida espesa, de forma que en función del grado de espesor que queráis podéis incorporar o no más leche.
- Dejamos que la bechamel cueza unos minutos, en tanto sazonamos con sal y nuez moscada.
4. En el caso de esta receta el espesor de la bechamel debe ser medio... ni líquida como para lasaña o espinacas al gratén... pero tampoco tan espesa como para hacer croquetas... lo justo para que la gamba y el rebozo se adhieran bien.
Otra cosa importante... hay que dejar que la bechamel enfríe... si luego rebozamos con la bechamel en caliente el rebozo se resbala y se cae o despega de la gamba en la sartén.
5. Así con los ingredientes preparados, gambas peladas y secas, bechamel fría y el huevo batido en un plato y el pan rallado en otro, ponemos una sartén al fuego y en ella aceite para que se caliente... como un dedo de aceite.
6. Y pasamos a rebozar y freir, así el proceso es: bechamel, pan rallado, huevo, pan rallado, sartén.
7. Conforme vayan dorándose sacamos a un plato cubierto con toallas de papel para que suelte la grasa... y en caso de no ir a consumir en el momento os recomiendo el truco del horno.
8. Por último deciros que como veréis he acompañado mis gambas con una salsa... eso a gustos. Siendo una celebración tipo cocktail todos de pie, os recomiendo poner las gambas en unas brochetas, o en un cubito como estos que cada cuál coja la gamba con los dedos... sin embargo el tema salsa es un poco conflictivo... (recordad tema relleno en alfombra, escote o corbata).
Sin embargo y en este caso como era un aperitivo sentados la he servido con una salsa musselina... conforme me la enseñó mi abuela... mayonesa (en mi caso de bote), un chorro de zumo de limón y unas hojas de perejíl muy picadas, sazonamos con sal y pimienta y listo.

¿Qué os ha parecido? Resultón, ¿verdad? Os aseguro que si servís aperitivos como estos en vuestras fiestas nadie va a querer "escaparse" a la zona infantíl a gorronear croquetas como en celebraciones en las que he estado.
Un besazo enorme, y a los que tenéis vacaciones estos días espero que descanséis, disfrutéis y tengáis cuidado en la carretera... a los que no tienen vacaciones tranquilos... yo voy a publicar también estos días, jejeje (menudo consuelo, ¿eh?) en lo que hago con Almu limpieza de primavera... pppuuufff... (eso sí es un consuelo)

Hasta pronto, Luz.

13 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Hola Aisha, mil gracias por el comentario.
      También me había pasado por tu blog... ¡¡menudo milhojas!! De los de incarle el diente en el acto... y mayor mérito hacer el hojaldre tú sola, ¡¡qué barbaridad!!
      Pues nada, te cambio algunas gambas por un trocito de tu postre.
      Un besazo, Luz.

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  2. Un pincho muy rico .Yo hice el milhojas.besinos

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    1. Buen día Encarnita... jejeje... me encanta tu milhojas!!!! Que maravilla de merengue...¡¡parece que flota!!
      Yo la verdad es que haga lo que haga el hojaldre me crece muchísimo, yo le echo la culpa a mi horno, ummm...
      Mil gracias por tu comentario, invitada quedas a estas gambas.
      Un besazo, Luz.

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  3. Que buena pinta!! con tan pocos ingredientes y hemos conseguido unas gambas para el aperitivo de altos vuelos. Riquisimas!! Besoss,

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    1. La verdad es que estas recetas dan muchísimo juego, ¿verdad? Como tú dices... con cuatro ingredientes de andar por casa te montas el tapeo dominguero en un pis pas...
      A mi me gustan estas recetas, además, para cenas, fiestas etc en casa... que a eso soy muy aficionada.
      En mi familia (y somos muchos) nos pasamos el día celebrando cosas... y siempre en casa, así que estas recetas son un éxito.
      También pasé ayer a ver las tuyas... ¡¡qué preciosas te quedaron!!
      Un besazo, Luz.

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  4. Te han quedado deliciosas, seguro que igual o mas buenas que las de la boda de tu amiga, que por lo que he leido son de esas bodas con buena comida como la de toda la vida. Un abrazo enorme

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    1. Mil gracias por el comentario María... la verdad es que tanto la boda como la comida que nos sirvieron fueron increibles, y sí como tú dices comida en serio, de la que llena el plato, como pidieron los hermanos de la novia, jejeje...
      Con estos (que también son fijo en las reuniones en casa) nada de tonterias, el éxito absoluto lo tienen estas recetas "viejunas", nada de cucharitas, vasitos o bolitas, jejeje...
      Mil besos, y mil gracias por el comentario.
      ¡Felices vacaciones! Luz.

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  5. Madre mía, has hecho todo un master en recetas clásicas para bodas y sobre los orígenes de la salsa Villaroy, sobre la que yo también encontré información interesante, aunque dista en algún punto sobre aquella.

    Los retos los veo como una excusa para ponerse con algo y superarse a sí misma. Nos ponemos manos a la obra, aprendemos y avanzamos en conocimientos. No es cuestión de competir, si no de aprender. Esa es la lección que deberíamos llevarnos con nosotros y que es la mar de gratificante.

    Como lo fue el disfrutar de tus gambas en bechamel. ¿La excusa? El reto. ¡Enhorabuena!

    Un saludo.

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    1. Buen día Yolanda!!
      La verdad es que yo ando feliz como una perdiz con los retos en los que participo. Me hacen especial ilusión, por un lado porque nunca sabes que será lo que toque preparar, por otro porque precisamente el hecho de no elegir tú hace que tengas que salir de tu "zona de confort" y hacer cosas que jamás pensaste que harías... con lo que como tú dices la superación y el aprendizaje son increibles, ¡¡quién me iba a decir a mí!!
      Al principio se me hacía todo un mundo, ahora me anima muchísimo, me informo hasta dejar hartitos a los de casa, y luego ver lo que han hecho los demás participantes hace que te sientas parte de algo super especial.

      Mil gracias por comentar. Un besazo enorme, Luz.

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Hola Luz, antes que nada comentarte que el enlace a tu receta no era correcto y que lo acabo de subsanar. Espero que te lleguen más visitas a través del reto porque, la verdad, es que tu entrada es bien merecedora de ellas. Muy ilustrativa y estupendamente bien explicado todo. Eres una maestra de la cocina y de la palabra...jajaja.

    Gracias por tu participación en el reto y hasta pronto :)

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    1. Mil gracias a tí, por tu comentario y por lo del enlace.
      Me lo dijo mi hermana, aunque yo desde el ordenador del trabajo si accedía a la entrada desde tu blog... no sé, como te conté ando medio pez con estas cosas.

      Me alegro que te gustara la entrada, a mi me encantó estrenarme en tu reto, ya ando pensando en el del próximo mes que acabo de leer.
      Un besazo enorme, Luz.

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