martes, 7 de enero de 2014

Chuletillas de cordero a la florentina... o chupa-chups de cordero


Hola a todos de nuevo!!
Umm...... en pleno síndrome post-vacacional como dice mi hermana, en pleno arrebato de rebajas y en plena cuesta de enero retomamos la rutina una vez más... ¡¡y qué lejos quedan las próximas vacaciones!! Sí... allá por abril... ¡¡qué año más tacaño en festivos!!...



Bueno, basta de auto-compasión y basta de quejarnos... yo tengo que dar gracias todos los días por poder levantarme y poder ir a trabajar así que desde aquí sólo quiero enviaros mucha fuerza y ánimo (aunque no demasiada!! algo tiene que quedar para mí!!! jejeje...) a la hora de retomar la rutina. Os recomiendo que lo veáis todo con nuevos ojos... los papeles, el ordenador, a tu jefe... ejem.... procurad que estos días sean lo más ligeros y tranquilos posibles... no os lancéis como descosidos a apuntaros a inglés, al gimnasio y a clase de improvisación porque eso es lo que pusisteis en vuestros propósitos de Año Nuevo... no, tranquilos... respirad hondo y ver todo lo que puede dar de sí el año... ir tomando impulso poco a poco y poneros metas a medio plazo... nada de meses por delante... veréis que en un par de semanas volvéis a tener la agenda llena, miles de planes chulos en la recámara y ¡¡porqué me habré apuntado al gimnasio si no voy a ir!!... Pues eso...

Para alegrar un poquito "la vuelta al cole" hoy os traigo una receta de las de sonrisa tonta en la cara... de las de felicidad instantánea... de las de comer con los dedos... no digo más.
Es una receta de carne... de carne de cordero perfectamente adaptable al gusto de cada uno... ya sea trozos de solomillo de ternera o de cerdo, pechuga de pollo o pescados o verduras diversos... no sé porqué pero el empanar las cosas nos hace felices...
Creo que es por varias razones... el tema del frito, el no ver lo que te estás comiendo en realidad (lo que te hace más intrépido... en mi opinión), y esos recuerdos de infancia asociados siempre a momentos felices y empanados fritos... esos bocatas de excursión de filete empanado, esos lomos de bacalao empanado que tu madre te ponía al subir de la playa... el pollo empanado de la abuela o ¡¡las croquetas!!.... vale, vale... no sigo... que estoy convencida de que ya estamos todos salivando.

Pues por eso creo que el empanado, aunque categorizado dentro de la sección de comida viejuna entra dentro de la sección oro de la comida viejuna... esa que todos respetamos y veneramos porque la comemos con mucho gusto y sin cansarnos... ¿verdad?.
Así que la receta de hoy es otro empanado... éste un tanto diferente y que no sé si muchos de vosotros conocéis.
Os hablo de estas chuletillas...
Para empezar por el principio de los tiempos... os diré,... que ¡¡me encantan las chuletillas de cordero!! De siempre... si hay algo que yo comiera bien desde bien pequeña (y digo algo, porque era lo único!!!), eran las chuletillas... Era conocimiento mundial, dato contrastado y desesperación perpetúa de mis padres, jejejeje...
Curiosamente es un vicio que me ha perseguido con el tiempo, total que sitio al que voy sitio en el que pido chuletillas... problema: ¡¡nunca tengo bastantes!! Me comería millones!!!...
Total que cuando llegó el momento de tener que ejem... costearme las chuletillas pues.... ejem... ¡¡lo mío si que fue una cuesta de enero!!
Para empezar aprendí que no siempre era temporada de chuletillas, que no siempre eran buenas, que no siempre eran caras... a veces eran súper caras!!! Conclusión... se cerró la veda.
A partir de los 18 únicamente las probaba cuando salía a comer con mi padre o con mi familia...
Y así llegué a Roma!!! Allí a parte de que comer es un vicio, un lujo y un placer... todo al mismo tiempo descubrí esta receta...
He de decir que eso que dice todo el mundo de que el italiano es facilísimo, que entiendes todo perfectamente y que los italianos te entienden a tí cuando les hablas en español ¡¡es mentira cochina!! Por lo menos a nosotros en nuestro viaje no nos pasaba... y a pesar de que nos manejábamos bastante bien... el tema de las cartas de los restaurantes era un espectáculo...
Yo optaba por hacerme la inglesa... y esperaba a que me dijeran los nombres de las cosas en inglés... pero ejem... si los españoles somos unos zotes en idiomas... ejem... los italianos no son mucho más espabilados, eh!!! Al menos en mi experiencia... antes bien, chapurreaban tanto inglés como español... conclusión: la mayoría de las veces lo que llegaba a la mesa era una sorpresa!!!
Y que sorpresa!! Hubo miles de recetas que recuerdo con mucho cariño... descubrí en Roma el sabor de la rúcula, las berenjenas a la parmesana, los cannoli o unas sardinas farsis buenísimas...
Pero.... mi favorita: Estas chuletillas que pedí pensando que eran un filete empanado... Oooooo.... ¡¡descubrimiento!! Todos querían meter mano a mi plato,... ja!! De eso nada... Lo curioso, después de probarlas esa primera vez... ¡¡no volví a encontrarlas en los demás sitios en los que estuvimos!! ¡¡Y eso que nuestra siguiente parada fue Florencia!! Pues no... pregunté, miré y leí miles de menús pero sólo puede comerlas esa vez... y ahí quedaron... en el recuerdo.

Hasta que el año pasado Almu me grabó los videos de Forever Summer de Nigella Lawson. Ya os he contado más veces que Nigella me gusta muchísimo... su cocina, su forma de transmitir y su pasión por lo que hace... pues ete aquí que Nigella preparó en uno de esos programas (en concreto el de Yellow... por si podéis encontrarlo en video... cosa que yo no he podido) estas chuletillas... ummm... desde entonces he vuelto a empezar una aventura secreta y muy romántica con las chuletillas de cordero, jejeje...

Esta receta es genial por varias cosas... os digo:
- Por un lado porque es comida con los dedos... siempre es un plus.
- En segundo lugar... gustan a niños y a mayores.
- Ideal para comidas informales... dentro y fuera de casa... comida, cena, merienda infantil...
- También están muy ricas frías... mejores calientes pero si no puede ser frías no están mal.
- Y lo mejor de todo... cunden un montón... porque con el empanado con que comas un par de ellas ya vas que chutas... no necesitas comer millones.
Pero.... lo siento... tenía que poner estos peros:
- Tienen que ser chuletillas de palo... no valen de riñonada... o si valen pero no es lo mismo, además esas suelen ser más pequeñas y tampoco nos interesan.
- Tienen que partíroslas bien enteras, nada de a trozos sueltos, así que ahí andaros con ojo.
- No son precisamente una receta de dieta... son empanadas y fritas, para más inri... aunque también se pueden cocinar al horno, y como digo con un par de ellas estás listo.

Os voy a dejar con la receta... no puede ser más sencilla y tonta de hacer.
Ingredientes para 4 personas:
- 12 chuletillas de cordero
- Una cucharadita de orégano seco (o la hierba que más os guste... albahaca, tomillo o romero van muy bien con la carne)
- Tres cucharadas de parmesano rallado
- Pan rallado
- 1 huevo batido
- Aceite para freir
- Sal y pimienta
- Gajos de limón por si luego queréis ponerle.

Modo de hacerlo:
1. Lo primero que vamos a hacer es preparar las chuletillas... antes de rebozarlas. Para ello y con ayuda de un rodillo, mazo o mano de mortero cogemos cada chuletilla y del lado de la carne aplanamos bien para que la chuletilla se haga más finita y la porción más grande... con un par de pasadas con el rodillo listo.
2. A continuación, y una vez hecho con cada chuletilla, salpimentamos al gusto.
3. Ahora ponemos 3 platos en la encimera. En el primero batimos un huevo, en el segundo ponemos el pan rallado, el parmesano y el orégano, y dejamos el último para ir poniendo las chuletillas conforme las vayamos rebozando.
4. Rebozamos entonces la carne, pasándola primero por el huevo batido, y a continuación por el pan rallado.
Que quede cada chuletilla bien empanada.. pero sin empapuzarla mucho.
5. Ponemos una sartén al fuego, y en ella un dedo de aceite.
6. Cuando el aceite esté caliente freímos en éste las chuletillas, durante 2 o 3 minutos por cada lado... de forma que se doren, haciéndose bien la carne por dentro pero sin quemar el rebozo.
7. Sacamos a un plato con papel absorvente y reservamos hasta servir.

¿Habéis visto? Una tontunada, ¿verdad? Pues ánimo con esa cuesta de enero y ¡¡a comer chuletillas sin dudar!! jejeje... yo suelo acompañarlas con una ensalada también italiana y riquísima de la que pronto os pondré receta... hoy os dejo su enlace... receta de Jamie Oliver de la Panzanella.
Espero que os guste este primera entrada del curso.
Os envío un besazo inmenso, Luz.

4 comentarios:

  1. luz, qué alegría da volver y encontrarnos con entradas como las tuyas, de las que te ríes y animas mucho, gracias!!

    Magníficas estas chuletillas para la vuelta a la rutina, con lo que nos gusta el cordero y además estas fiestas no lo hemos catado, anotamos la receta!!

    un abrazo y feliz regreso!!

    ResponderEliminar
  2. Mil gracias chicas!!! Pues claro que sí!! Hay que animarse... ¡¡que el año acaba de comenzar!! Y no dudéis en probar las chuletillas... ¡¡son un vicio!!.
    Un besazo gigante, Luz.

    ResponderEliminar
  3. Luz me ha encantado leerte, me he reído un montón, además me ha apasionado esta receta que pienso hacer en cuanto termine mi dieta (6 semanas) para mi primer homenaje :) Pero tengo una duda, como dices que tienen que ser las chuletas??? Por lo que se ve, no con un palito sino con 2??? Besitos!
    Glo de COCINAR CON AMIGOS

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Gloria!!!! Pues, jejeje... yo presumiendo de cámara y me ha jugado una mala pasada!!!!
      No sé si existen chuletillas con dos palitos... las mías aunque es verdad que parece que tienen dos sólo contaban con un palito cada uno... vamos las de parrillada de toda la vida, chuletas de palo.
      He copiado este párrafo del blog Gastronomía&Cia que explica los tipos de chuletas de cordero que hay y que lo hacen muchísimo mejor de lo que yo podré hacer nunca... las que yo usé eran de centro.
      "Chuletas: En las chuletas encontramos tres partes, las de aguja, las más cercanas al cuello, las del centro, también conocidas como chuletas de palo y que son las más apreciadas, y las de la riñonada, que están cerca del lomo bajo y no tienen costilla. Son ideales para asar, freír, hacer a la plancha".
      Te dejo también el enlace por si quieres leer el artículo entero:
      http://www.gastronomiaycia.com/2009/11/04/tipos-de-corte-de-carne-ovina/

      Espero haberte ayudado!! Mucho ánimo con esa dieta... a ver si yo también empiezo a publicar recetas que ayuden... un besazo gordo, Luz.

      Eliminar