viernes, 14 de marzo de 2014

Tarta Guinness... calentando motores para el día de San Patricio


Hola a todos!!
El otro día os conté que iba a ser Almu la encargada de hacer la entrada de hoy... porque, ejem... bueno, esta es su tarta, jejeje...
Sin embargo, al final hemos quedado en que yo haría la entrada y ella os contaría la receta... que luego dice que no sabe que escribir y que como yo escribo tanto en comparación sus entradas quedan cortas, jejeje... estaréis de acuerdo conmigo en que la verdad es que yo escribo demasiado y ella lo normal, jejeje... pero bueno.




Como os decía esta tarta es de Almu... hay en casa una especie de reparto tácito de recetas... sip, como lo oís... cada una nos pedimos distinto tipo de recetas y luego somos las encargadas de hacerlas. Almu tenía reservado esta Tarta Guinness desde hace bastante tiempo, y viendo que se acercaba San Patricio decidimos que sería genial publicarla en el blog.
Hace un par de años hice yo una... todo hay que decirlo... pero reconozco que esta era mucho más rica, mas cremosa, intensa de sabor y con el frosting tremendo de rico!! ¡¡Cómo se nota lo que uno evoluciona en la cocina!! Y como una misma receta hecha en momentos diferentes puede ser totalmente distinta gracias a todo lo que uno aprende cocinando.


Volviendo a esta tarta os diré que si bien el día de San Patricio es el lunes yo quería dejaros un par de recetas de esta fiesta, jejeje... sí... acabamos de salir del carnaval para meternos en otra jarana, jejeje... en seguida llega Pascua, y después.... ¡¡ummm!! ¡¡temporada de cumpleaños!! Pufff... no voy a hablar del paso del tiempo que uno de esos cumpleaños es el mío y la gracia de haber cumplido los 30 ya no la veo tanto, jejeje... pero sí deciros porqué celebramos nosotras el día de San Patricio patrón de Irlanda y fiesta mundial por antonomasia.

Como ya os he contado más veces y sino seguro que a estas alturas ya os habéis dado cuenta Almu y yo somos carne de Colegio de monjas durante toda nuestra infancia... cosa que agradecemos todos los días porque uno no se da cuenta de lo preparado que está para el mundo hasta que empieza a recordar las enseñanzas de las monjas... lo que... ejem... sip, da un poco de miedo.
Total que en uno de los colegios a los que fuimos (que Almu y yo hemos llegado a catar 4... y no... ¡¡no nos expulsaban, mal pensados!!) la profesora de inglés no era otra que una señora pequeñita, rechonchita, muy rubia, muy pálida y de labios muy rojos... muy muy moñoña... de la que no recuerdo el nombre... Sólo recuerdo que tenía un acento genial, que cantaba fatal y que celebraba con muchísima devoción el día de San Patricio... tanto, tanto que la teníamos celebrándolo desde febrero hasta mayo camelándola para hacer trabajos manuales (tipo postales de tréboles, no os creáis), para que nos contara anécdotas de cómo lo celebraba en su juventud y para que hiciéramos recreaciones de bailes, juegos y hasta disfraces... sí, nos aprovechábamos de la pobre Miss de lo lindo... todo fuera con tal de librarse de los phrasal verbs, los modal verbs y cualquier verb que se nos pusiera por delante... aunque el cuento nos duraba hasta que se enteraba la Madre y ejem.... nos echaba una mirada de las que yo llamo "mirada de monja patentada" de las que te llevan directamente a confesar cualquier delito... y dejábamos a San Patricio tranquilo hasta el año siguiente.

Bueno, pues desde entonces en casa se celebra San Patricio, jejeje... al menos tenemos recuerdo de celebrarlo hasta que salimos del colegio... pero claro... ¡¡en la universidad también se celebra!! Jejeje... a ver quién no ha celebrado San Patricio sino en los pubs irlandeses que hay por el mundo (que en todas las ciudades hay uno) sí en sus universidades, colegios mayores, peñas o grupos de amigos....
Una vez cerrado el ciclo en el que uno se siente en la obligación patria de beber con los demás por cualquier cosa pasamos a otra afición... celebrar las mismas fiestas en torno a la mesa... y así llegamos a celebrar San Patricio por medio de su gastronomía.

Desde hace un par de años Almu y yo celebramos en casa este día con algunas recetas típicas irlandesas... pasteles de carne, Irish Stew (o estofado con carne de ternera o cordero), colcannon o el riquísimo dublin coodle.

Lo que es cierto es que los irlandeses saben montárselo y que su fiesta nacional la celebra el mundo entero... ¿que porqué? Muy sencillo... hay irlandeses en todos los rincones del mundo... y a diferencia de muchos otros inmigrantes que acogen la cultura del país en el que terminan residiendo hasta terminar perdiendo la suya los irlandeses se aferran a sus verdes raíces con bastante testarudez y contundencia.
Es verdad que la cultura irlandesa engancha... por su magia, por su música, por su ternura... el otro día os conté, a raíz de la receta del gumbo que es uno de los sitios que quiero visitar con más ganas... pues si ese es el mío, Irlanda es el de Almu... sin duda... por eso... por su magia sobre todo, la Isla Esmeralda la tiene conquistada, así que un pendiente siempre ha sido hacer un viaje en coche (sí... por la derecha), bordeando la isla por la costa... ya lo haremos.

Hasta entonces dejo de enrollarme y os hablo de esta tarta... el lunes mismo día de la fiesta os hablaré de ella, de su origen y de cómo se celebra en el mundo.. aunque a estas alturas ya sabemos todos cómo... ¡¡con cerveza!! Jejeje...
La cerveza es la que da nombre al pastel de hoy, que sólo tiene de irlandés eso... el nombre... porque por lo que he podido saber la receta, de este chocolate guinness cake se atribuye a la chef británica Nigella Lawson de la que os hablo innumerables veces porque me encanta su cocina.
He leído que si bien la receta original era un cake de frutos secos tipo plum cake que usaba la cerveza como levadura la receta que se ha hecho mundialmente conocida es esta de Nigella... un rico y esponjoso pastel de chocolate cubierto de un frosting inmaculado y cremoso que hace una combinación riquísima... queda un pastel contundente, saciante pero nada pesado o empalagoso... bueno, para los que son golosos al menos, jejeje...
Al nombre debe no sólo el uso de la cerveza para hacer que el bizcocho tenga aún más aire y se esponje aún más... sino que si os fijáis el contraste del bizcocho tan negro con el frosting blanquísimo coronando y escurriéndose de la tarta hace que toda ella parezca un vaso de cerveza negra.


La Guinness es Irlanda e Irlanda no sería nada sin la Guinness... eso es así... así que queriendo saber un poquito más de esta cerveza he descubierto que nació en el siglo XVIII, que la creó Arthur Guinnesss y que sus principales características es que es una cerveza negra seca del tipo stout que debe su sabor a la cebada tostada sin fermentar que se emplea en ella... así como a su distintiva espuma... que es así de cremosa y gruesa debido a que en su composición interviene una mezcla de nitrógeno que se añade en el embasado (¡¡Bendita Wikipedia!!).

Pues nada... os voy a dejar ya con la receta... aunque antes os quiero comentar una cosa... hay gente que al ver que en su composición lleva cerveza = alcohol se echa para atrás por el tema de los niños... pero dos cosas... por un lado deciros que tranquilos, el alcohol se evapora a lo largo de las distintas fases del proceso de elaboración (primero al calentarla con la mantequilla) y segundo al hornearla.. y otra cosa... la gente se echa las manos a la cabeza con el tema del alcohol en los platos y sobre si servirlos o no a los niños... entiendo esta preocupación, pero no la comparto... No digo que haya que dar un whisky a cada bebé al que le estén saliendo los dientes... ni alimentar a un bebé de 1 año de solomillo de cerdo al whisky... no... pero con 5 años anda que no hay platos que yo ya comía y que en algún momento de su proceso de elaboración han llevado alcohol... desde las almejas a la marinera, pasando por los guisos donde se echa un chorro de algún vino... y terminando por las rosquillas de anís, los souflés de Cándido que todo niño español ha comido y los plum cakes navideños entre otras cosas.

Como digo siempre... antes de paranoyarnos con lo que debe o no hacer un niño siempre es mejor recordar lo que hacíamos o no nosotros a sus años... si nosotros no hemos salido tontos perdidos, ¿porqué les iba a pasar lo mismo a nuestros niños?... y en el tema de la comida más... estamos hartos de darles miles de productos procesadísimos, blanqueados y pasteurizados por todas partes... hartitos de grasas, azúcares y sales y nos preocupamos por si una receta para 4 lleva medio vaso de vino.... ummm... 
¡¡Ojo!! Esta es mi opinión como cocinillas y como amiga de mamás en ciernes... que no mamá misma... por lo que todas estas opiniones que hoy tengo seguro que las revisaré cuando mi rorro en cuestión esté empezando a comer de todo... así que si bien os digo lo que yo pienso, tratando de que veáis mi punto en ningún caso desvirtúo los vuestros que son igual de válidos.

Bien... os dejo con la receta adaptada del libro de Nigella Lawson Feast (del que os he hablado ya antes, por cierto... así que no me repito).

Receta de Chocolate Guinness Cake

Hola a todos, espero que os guste esta entrada combinada de las dos, la verdad es que esta vez le he dejado el trabajo duro a Luz, a la que no le cuesta nada enrollarse como las persianas, jeje, pero estoy segura de que disfrutáis tanto de sus entradas como yo.

Ella ya os ha explicado todo sobre la receta que os traemos hoy, a mi solo me queda decir que es un postre estupendo, muy fácil de hacer y con un resultado buenísimo, a ver qué os parece...

Ingredientes

Para el bizcocho
- 250 ml de cerveza Guiness
- 250 g de mantequilla
- 75 g de cacao en polvo (en casa usamos el de Valor que tiene un sabor muy intenso)
- 400 g de azúcar (por lo que explica Nigella todo este azúcar sirve para contrarrestar el amargor de la cerveza, y la verdad es que funciona a las mil maravillas)
- 284 ml de crème fraiche (podéis encontrarla en Carrefour o en otros supermercados la de President o de Central Lechera Asturiana)
- 2 huevos
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 275 g de harina
- 2 1/2 cucharaditas de bicarbonato

Para el frosting
- 300 g de queso crema
- 150 g de azúcar glas
- 125 ml de nata para montar

Modo de hacerlo
1. Precalentar el horno por los dos lados a 180ºC.
2. Yo preparé el bizcocho en un molde redondo de 23 cm de diámetro (de los desmontables de metal) y como el bizcocho sube bastante en el horno (entre la cerveza y el bicarbonato os podeis imaginar...) forré los bordes con papel de horno para que ganase altura.
3. En un cazo, poner la cerveza y la mantequilla al fuego hasta que la mantequilla se derrita (pero no dejeis que rompa a hervir). Todos los pasos siguientes se hacen con el fuego bajo, Nigella no dice nada (por un momento hasta dudé de si tenía que quitar el cazo del fuego, luego decidí dejarlo pero al mínimo).
4. Cuando la mantequilla esté derretida echar el azúcar y el caco y mezclar bien.
5. En un cuenco aparte batir los huevos, la crème fraiche y la vainilla y agregar la mezcla al cazo.
6. Finalmente agregar la harina y el bicarbonato. Quedará una mezcla pastosa.
7. Verter esta mezcla en el molde y meterla al horno durante 45 minuto. Como os digo sube bastante y queda un bizcocho húmedo y esponjoso. Si veis que se os hace mucho por arriba pero no está hecho poned un poco de papel de plata por encima para que no se tueste demasiado mientras termina de hacerse.
8. Una vez hecho (truco del palillo) apagar el horno y dejar el bizcocho dentro uno cinco minutos, y luego sacarlo a una rejilla y dejarlo enfriar otros 20 minutos. pasado ese tiempo desmoldarlo y dejar que enfríe completamente.
9. Para hacer el frosting yo esperé al momento de servir la tarta, pero dependerá de vuestra organización, si os viene mejor hacerlo antes no pasa nada, pero como se tarda poco en hacerlo podéis esperar hasta el final.
Con unas varillas eléctricas batir el queso crema hasta que esté suave, añadir el azúcar glas y una vez que esté bien integrado echar la nata y seguir batiendo hasta que quede consistente pero un poco fluido (así se desparramará por el borde del bizcocho dando la sensación de espuma).
10. Para el montaje final colocad el bizcocho en un plato o donde lo queráis servir y verter el frosting por encima, con una espátula extenderlo hacia los bordes para que caiga.

¿A que es superfácil? Y está muy muy rico, la verdad es que sorprende porque tiene el sabor fuerte de la cerveza, que combinado con el chocolate es un sabor que solo se me ocurre describir como acre, y con la suavidad del frosting hace un todo buenísimo, además como os digo el bizcocho es muy húmedo y esponjoso así que es perfecto en todos los sentidos.

Espero que disfrutéis de la receta (y os animeis a hacerla) y del día de San Patricio, pasadlo bien y brindar en su honor.

Un beso gordo. Almu ;)

Habréis visto que la tarta no tiene mucha ciencia,... tiene una pinta de morirse y se come genial... así que os animo mucho a celebrar en casa San Patricio y a que preparéis esta tarta... ya me contaréis los resultados.
Yo me despido hasta el lunes, cuando volveré con una receta igual o más atasca arterías que esta de hoy, jejeje... pero como a diferencia de mis años de feliz infancia San Patricio sólo lo celebro ahora un día al año... pues eso... ¡¡que vivan San Patricio, Irlanda y los irlandeses, claro!!.
Besos, Luz.

5 comentarios:

  1. Me encanta esta tarta, su textura, el sabor que te deja en la boca ummmmmmmm
    He organizado un sorteo para celebrar mi primer cumpleblog y estaría encantada de que participases, lo puedes hacer desde:

    http://unangelenmicocina.blogspot.com.es/2014/03/sorteo-primer-cumpleblog.html

    Besos.

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    1. Me alegro mucho Ra... la verdad es que es deliciosa... parece un poco mostrenco y vista así un poco seca... ¡¡pero nada de eso!! Al contrario, queda jugosa y súper dulce con ayuda del frosting, jejeje...
      Me pasaré por tu blog enseguida para apuntarme al sorteo.
      Un besazo guapa, Luz.

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  2. Llevo un tiempo ya queriendo hacer una tarta con la cerveza guinness que siempre que las veo me encantan! La vuestra os quedó genial, que corte mas rico!!!
    No sabá que el lunes es el San Patricks Day! Tambien es mi cumple jajaja :)
    Un besin!

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    1. ¡¡Feliz cumpleaños Merle!!! Jejejeje... ¡qué coincidencia!! Y qué bien... así celebras por partida doble, jejeje...
      La tarta es deliciosa, te la recomiendo mucho.... anímate y prepárala para soplar tus velitas... seguro que es un exitazo!!.
      Mil besos y un fuerte tirón de orejas, Luz.

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  3. Es una tarta de lujo, no hace mucho la hice para el Asaltablogs, y desde entonces la he repetido un par de veces más!
    Te ha quedado espectacular, y el frosting... madre mía qué delicia!

    Besos!

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