miércoles, 23 de abril de 2014

Mi recomendación del mes: L´Entrecote Café de Paris en Madrid

Foto: L´Entrecote Café de Paris
Hola a todos!! ¿Qué tal la vuelta de vacaciones? ¿descansaditos y con un poco de color? Ummm... yo para variar... ni lo uno ni lo otro, jejeje... que el Norte es lo que tiene, y aunque nos ha hecho una Semana Santa totalmente increíble en lo que a tiempo se refiere... cayeron un par de gotas... por eso de decir que estamos en el Norte, más que nada... por lo demás, un solazo y una temperatura geniales!!



Sin embargo hoy ando con un pampurrio que no puedo conmigo misma.... ¡¡menudo cansancio!! La culpa, ejem... ¡¡de los señores de Renfe!! que ayer, para volver desde San Sebastián a Madrid me tuvieron ¡¡¡¡¡¡¡8 horas!!!!! encerrada en un tren.......... por favor, no me tiréis de la lengua!!

Hoy, ya de vuelta en mi mesa, bien llenita de papeles, con las fotos de las vacaciones a tiro de ojo y todos con una gana de trabajar ejem... nula... procuro pasar el día tranquilita, no agobiarme con la semana que se me viene encima y pensar en positivo... en positivo y en todo lo que tengo por delante, jejeje.... ¡¡que en una semanita vuelvo al Norte!! Jejeje... sip, lo mío es un poco mono, un poco antojo y un poco ganas de sol, de playa y sobre todo de la bendita paz que se respira por allí....

Pufff... y hasta entonces... ummm ¡¡este fin de semana es Expotarta!! Os animo a aquellos a los que el plan feria, tiendas de repostería y muchas cucadas hechas de azúcar le pueda interesar... reconozco que es muy maleni, muy cursi y un pelo empachante... que hablamos de todo menos de alimentación o de esta entendida como una montaña de azúcar, mantequilla y fondant... pero.... ummm... nosotras que hemos ido a las dos últimas ediciones lo hemos pasado muy bien, el ambiente muy chulo, las tiendas fenomenales y la inspiración, ya os imaginaréis, jejeje... se respira en el aire, jejeje...

Yo mientras tanto os traigo hoy otra de mis recomendaciones... si el mes pasado fue un salón de té, este mes es un restoran... una brasserie recién inaugurada muy cerquita de donde trabajo.
Ummm... cuando hago estos posts siempre empiezo con un poco de miedo, la verdad... miedo a no saber explicarme, a influiros malamente contándoos mi experiencia y miedo porque hacer este tipo de comentarios es importante... importante para el que lo lee, para el que vive del negocio del que voy a hablaros e importante porque creo que las opiniones, buenas y malas hay que saber darlas, y también recibirlas.
Por eso hoy, a pesar de que mi recomendación (como ya pasó con el salón del té) no es 100% positiva espero que sirva a clientes y a empresarios ... yo por mi parte no quería dejar de recomendarlo por dos razones principales:
1. Por ser uno de los sitios que seguro se ponen de moda... por ahora no paro de leer buenas críticas, palabras elogiosas y mucho comentario alagüeño... y aunque no quiero pincharos el globo así de entrada, si quiero equilibrar un poco la balanza.
2. Porque pienso que si uno sabe a lo que va, y aún así se anima el sitio es lo que es y nada más, correcto, cool y de esos para ver y dejar que te vean..... ahora os cuento.

Como siempre os digo... las recomendaciones y las críticas son lo que son... sesgadas y limitadas a tu propio conocimiento, parciales, en cuanto que narras tu experiencia y muy personales... así que estoy convencida que por cada opinión que salga de mi boca habrá otra totalmente diferente e igual de válida y valiosa.

Mi recomendación del mes, L´Entrecote Café de Paris, Madrid.
Calle Conde de Aranda, 11. Madrid.

1. ¿De qué conoces este sitio? ¿Quién te lo ha recomendado?
Pues lo conozco, como muchos otros, por comentarios, críticas y artículos que leo en varios blogs de crítica gastronómica, en diarios digitales donde hacen recomendaciones y también en perfiles de redes sociales que sigo y en el que comentan sitios chulos que visitar.

Reconozco que en este caso me dejé llevar por las críticas alagüeñas que este restoran había recibido... todo lo que había leído era positivo... sí es verdad, que algunos artículos dejaban su opinión en puntos suspensivos a la espera de que el local adquiriera un poco de rodaje y que el restoran consiguiera experiencia y un poco de personalidad propia.

Yo, sin embargo, aprovechando una visita de mi amiga María Eugenia... amiga mía de la universidad con la que hice mis primeros pinitos en restoranes, exposiciones y actividades culturales varias cuando éramos adultas sofisticadas, madrileñas y con agendas totalmente libres que nos permitían enlazar comidas de 4 horas, con caminatas por todo Madrid, visitas a mercadillos, compras de segunda mano y experimentación de restoranes y locales donde sin ningún criterio dejábamos que nos recomendaran esto o lo otro..... ay..... ¡¡qué tiempos aquellos!!
Esta vez... tenía mi par de horas para salir a comer que tuvimos que aprovechar a toda piña para ponernos al día, charlar de otras cosas que ya no son los cotilleos propios de la universidad... sino cosas como casas nuevas, muebles, perros y hombres, jejeje... en eso sí somos las mismas, y por ello quería buscar un sitio cómodo para las tres... porque Almu también venía y ella es la más exigente de las tres... ¡¡para qué mentiros!!, un sitio cerquita de la ofi para apurar el tiempo lo más posible y con un menú del que no saliera rodando del restoran camino a mis 4 horas restantes de trabajo.

Conclusión: me decidí por este sitio... me apetecía conocerlo, probar su sencillo menú y comparar su tan cacareada carne y salsa con la de un clásico entre los clásicos madrileños (y del que ya os hablaré otro día)... pese a quien le pese que también lleva por nombre L´Entrecôte y que se sitúa en Claudio Coello casi esquina con Goya.
Antes también había uno en Don Ramón de la Cruz, al que Almu y yo hemos ido muchísimo con mi padre... allí celebramos ambas nuestra mayoría de edad... y yo mi graduación en la universidad.Para nosotros es uno de los mejores sitios de Madrid... por todo, la comida, el servicio, el ambiente, la localización... y para mí lo más importante... sigue igual que hace 20 años, no cambia... ¿el qué? Todo es perfecto.
Sé que hay a mucha gente que este sitio no le gusta, dicen que el servicio es estirado, que siempre está de bote en bote y que la comida es cara.... ummm no estoy de acuerdo, pero en fin.

Sigo con el Café de Paris, que por lo que me he enterado después es una fórmula ya conocida en ciudades como Ginebra (de la que parte su conocidísima salsa para el entrecote), Dubai o Estocolmo.
Hace como digo un par de meses que abrieron y a raíz de las críticas leídas nos decidimos por este sitio para comer.

2. ¿Qué tipo de sitio es?
Foto: L´Entrecote Café de Paris
Pues como os he contado es un bistrot francés... un restoran de corte clásico, con sus azulejos blanqui-negros, sus bancas corridas y forradas de cuero y su máquina de café antigua... hasta ahí lo que yo conozco y entiendo por bistrot francés... todo hay que decirlo.

Entiendo que los que decían que le falta algo de rodaje se referirán, o no... tampoco sé, a que ummmmm... de tan depurado y minimalista pierde un poquito la esencia... le falta... el je ne sais quoi francés, esos bistrot plagados de mesitas, de camareros entrando y saliendo cargados con sus bandejas, el ruido, los olores, la decoración austera pero cargada, los espejos, las lámparas bajas....
Todo ese ambiente faltaba en el Café de Paris... bastante desnudo, muy prosaico y más bien minimalista.... cosa que a las tres nos dejó un poco chocadas, la verdad.

Por otro lado, los bistrot a los que yo he ido (dentro y fuera de Francia), son sitios con atmósfera oscura, un poco cargada, mezclada de conversaciones y movimiento. El Café de Paris, al menos un día entre semana (aunque ya con bastante gente de vacaciones) a la hora de la comida no es así. Es tranquilo, con conversaciones bajas, dos camareros medidos y de trato aséptico y como os digo un poco frío.

Como siempre me pasa... cuando te haces una impresión, sobre todo formada gracias a las valoraciones de los demás, te sueles llevar chascos... el problema... a mis compañeras de almuerzo que no sabían nada del sitio con antelación tampoco les gustó demasiado.

El ambiente... es uno de los puntos en los que yo suelo bascular más mi puntuación... me parece imprescindible que el ambiente sea bueno, la decoración, el panorama, la gente que hay, todo juega para hacer de una salida a comer un momento muy grato... en este caso estuvimos todas de acuerdo en que éste merecía un 6 de 10... pensar que aunque un día, por lo que sea, el servicio o la comida no sean buenos, la decoración, el estilo del local y el ambiente que marca el propio sitio no varían de un día a otro...
En este caso como digo, la decoración escaseaba, fallaban cosas que aunque a lo mejor no eran imprescindibles sí son un básico muy básico como un mantel, y la atmósfera era más propia del restoran de un hotel que de un local pequeño.

3. ¿Cómo es el trato y el servicio?
A este respecto sólo puedo decir que bueno... atentos, rápidos y pendientes, sin ninguna queja, preguntaba (sobre todo él) en todo momento cómo iban las cosas, nos ofrecieron de todo y fueron muy rápidos.

Yo pondría un pero en una cosa.... van muy deprisa.... a pesar de que tenía dos horas enteras para comer, con una nos dió más que de sobra... traían los platos muy seguidos, incluso si no habías acabado con la ensalada ya te ponían la carne, a pesar de estar enfrascadas en una conversación y con el tenedor en la mano, nos retiraron (literalmente) el tenedor de la mano y nos sirvieron el segundo plato.

En este sentido yo vuelvo a divergir de mis compañeras... mientras yo puntué el servicio como un 8, ellas le dieron un 6.... en fin, esto vuelve a ser bastante subjetivo, pero dada la diferencia de opiniones prefería deciros la mía, pero también la de ellas.

4. ¿Y la comida?
Curiosamente, ésta... junto con la decoración del sitio ha sido lo más comentado por todo el mundo. Todos aquellos que conocieran previamente el Café de Paris en sus otras localizaciones han venido atraídos como moscas en pos de la famosísima salsa que Madame Boubier y su hija crearon en el Coq d´Or en Ginebra en 1930 y que el café alardea de traer en avión desde la mismísima ciudad suiza...


La fórmula de menú es muy básica... el menú es único y siempre el mismo... el que veis en la foto, ensalada, entrecote al punto que tu quieras de cocinada la carne y napada con su famosísima salsa y patatas fritas.

El primer comentario que hizo mi hermana cuando vio el menú fue "¿Porqué ponen más grande el precio del mismo que los platos que lo componen?" Ummm... ahí había que darle la razón... por otro lado, ¿no había nada más? Ni unos tristes patés? Unas endibias cocidas? Un cuenco con sopa de cebolla? No sé... algo más... por eso mi amiga María Eugenia llegó a la conclusión de que si su carta se componía de 3 platos (ensalada, entrecote y patatas) estas debían ser la repanocha... porque sino....

Ummm... una vez servidas las bebidas (no pedimos vino, teníamos que regresar al trabajo), trajeron el pan... unos bollitos un poco duros, la verdad... y curioso en un restoran francés... nada de mantequilla.
Las ensaladas llegaron enseguida... bueno, basta decir que desde donde yo estaba sentada veía a la camarera servir los platos, un puñado de mezclum de lechugas que tenían en un contenedor y al que luego vertían a chorro con un biberón "el increíble aliño" sobre el que había leído en internet y que os aseguro es aceite y vinagre... más vinagre que aceite... de forma que ni María Eugenia ni yo pudimos terminarnos el plato... a mí porque me lo retiraron para ponerme la carne, a María Eugenia porque se lo retiraron mientras se llevaba el tenedor a la boca.

Llegaba la carne... uuuu... ahí tenía puestas todas mis esperanzas.... y ejem.... chascazo en toda regla... no era ni muy grande, más bien mediano tirando a pequeño (como podéis ver en la foto del collage de la derecha, en la tercera foto se ve el tamaño del filete), ni una carne excelsa ni deliciosa... y la salsa, en fin... la salsa la traen congelada, la ponen en la fuente con la carne y el camarero te explica cómo moverla tú mismo para que la mantequilla se deshaga... momento en que te sirves en el plato, dejando la mitad del filete y la salsa en la bandeja encima del infiernillo para que se mantenga caliente... problema: la mantequilla se fríe, claro... con lo que se  fríe/quema la salsa y por ende la carne (como les pasó a unos vecinos a los que retiraron directamente el infiernillo).
Total, que rica pero no inolvidable....
Las patatas fritas también bien... tampoco inolvidables y aunque te permitían repetir y repetir tenías que esperar a que apareciera el camarero con ellas en una bandeja recién fritas e iba ofreciendo a los comensales a los que veía que les faltaba... a diferencia de L´Entrecôte, por ejemplo, donde te ponen el filete directamente con la salsa, también un infienillo, y una bandeja entera de patatas sólo para tu mesa de las que te sirves sin medida.

Así que una vez terminado el plato principal Almu y yo decidimos compartir un postre... ¡¡la créme brulée!! que aunque en formato bastante minúsculo estaba muy rica... aunque en opinión de Almu no era créme brulée sino helado de vainilla... ummm la textura y la temperatura sí es cierto que eran más de helado que de crema, pero el sabor era muy rico, y nada pesada.

En fin, la comida como veis rica pero sin tirar cohetes... un almuerzo más, la verdad... nada verdaderamente destacable.  Aquí es donde más la puntuamos... un 7 de 10, como he dicho anteriormente correcta, rica pero nada que destacar especialmente.

5. ¿Qué tal es la relación calidad/precio?
Buena. Creo que muy bien ajustada... la verdad, y creo que esta es la solución al misterio de porqué es un local tan alabado y porqué por lo menos y por ahora va a funcionar bien... es un local simpático con un concepto claro de sitio in para gente que se mueve entre sitios de moda sin mucha alaraca por la cocina.
Sitios que desde hace años pueblan la capital, en los que todos hemos sucumbido gracias a su localización, su ambiente relajado y cool, su servicio rápido y eficiente y su comida, que sino fantástica si merece la pena.... sobre todo... ¡¡pues sobre todo el precio!!
Nosotras salimos a 26€/persona, que tampoco está mal, pero que con los tiempos que corren es lo que cuesta comer, por poner un ejemplo en el Vips.
Hay que pensar que el menú de entrecote etc... tiene que ser más caro que si te decantas por otra cosa, pero... ummm... volvemos a los peros...
Total, que como experiencia, por probar la salsa y por saber de qué va el tema yo creo que el sitio está bien, más pensando que nadie te va a sacar un riñón, que puede ser un buen ambiente para un almuerzo de oficina, o rápido con tu pareja... o una cena de amigos rápida y tranquila antes de ir salir de copas.
Nosotras puntuamos la relación calidad/precio con un 7 sobre 10.

6. ¿Qué nota le pondrías?
Finalmente, y respecto a la puntuación... terminamos por redondearle el 7... es agradable, céntrico, tranquilo y la comida es buena... aviso que tampoco repetiríamos, con la cantidad de oferta que hay en la capital... pero sí lo recomiendo para los que estén ansiosos de probarlo, como digo, el objeto de esta recomendación era equilibrar un poco la balanza respecto de los comentarios tan positivos que yo había leído y que a mí, sinceramente, me hicieron tener unas expectativas que luego no se cumplieron en absoluto.... por supuesto, ya veremos qué opináis vosotros.
Espero, como siempre, que me comentéis vuestra opinión si lo habéis visitado o lo hacéis en el futuro... yo por ahora no repetiré, pero, como otros compañeros blogueros me reservaré el derecho a regresar y cambiar mi opinión... ya veremos...

Pues esto ha sido todo por hoy... pronto volveré con nueva receta... y enseguida nos embarcamos en el maratón de retos, así que nos vemos prontito.
Un besazo gordo, Luz.

2 comentarios:

  1. Hola,
    Conozco de cerca Café de Paris, y solamente quería puntualizar unas cuantas cosas, porque opiniones, como dices, hay más que colores, pero los hechos son los que son, así que vamos con ellos y luego, con algo que se de hostelería, las opiniones:
    - La salsa, puede gustarnos más o menos, pero es la salsa Café de Paris (la original), y se sirve igual que se sirve allí, igual temperatura, punto, cantidad... La salsa solo la hace el heredero de la fórmula para todo el mundo, y aquí cabría preguntarse por qué se estudia en escuelas de hostelería de todo el mundo, y por qué hacen entrecotes Café de Paris en tantos miles de restaurantes tratando de imitar este.
    -La carne: Es carne nacional de primera calidad, sólo el centro del lomo, lo que hay de grasa está infiltrado, por eso no dejas nada en el plato, tiene una cámara muy cuidada y lo que se sirve es sólo carne, no se le puede poner un pero (y menos a ese precio). Otra cosa es que nos guste una carne gorda con poca cámara y la grasa en el plato, pero en ese sitio se sirve así.
    -La lechuga: No es mezclum, las plantas llegan todos los días de una de las fruterías más selectas de Madrid. Se corta y se lava a mano. Lo mismo para las patatas.
    -El aliño: Aunque lo asegures, no, no es aceite y vinagre, hay 4 ingredientes más.
    -El postre: La creme brulee, es eso, creme brulee, nada de helado de vainilla ni nada parecido, el sabor a vainilla es porque se hace con semillas de vainilla, de vaina, no con vainillina o aromas. La receta es clásica, 100% natural y totalmente casera.

    Dicho esto, mi opinión es que todo lo demás va acorde, es un sitio para ir a comer y comer bien, a un precio muy bueno, para entender esto basta con mirar la carta de vinos.
    Lo de ir a ver y dejarse ver, pues ya depende de como sea cada uno, a mi me gusta ir a comer.

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    1. Hola Jaime, ante todo muchísimas gracias por tu opinión y tu comentario... sin duda muy distinta de la mía y por eso más valiosa, si cabe, porque refleja la otra cara de la moneda.

      He leído atentamente la relación de hechos que tú comentas y que sin embargo difieren de la experiencia que yo tuve cuando estuve en el Café de Paris.
      En el post he hablado de toda nuestra experiencia en el restaurante, ambiente, servicio, comida y precio, sin embargo, tú has pasado directamente a incidir en la comida, con lo que yo te responderé al respecto, comenzando por decirte, que, a pesar de la lectura que hayas podido hacer, la nota final que pusimos a nuestra experiencia fue de un 7/10... en ningún caso negativa.
      Me interesa llamativamente lo que me cuentas, tanto de la calidad de los productos (sin hablar ya de la notoriedad de su salsa de la que yo no tenía noticia hasta la fecha y que, sin embargo, no pongo en ningún momento en duda que sea reconocidísima), como de su tratamiento y elaboración.
      Sólo puedo decir, entonces, que el día que estuvimos nosotras, por las razones que sean, nuestro almuerzo no se ajustó a estos cánones que me has señalado... y que son, precisamente, con los que yo contaba tras haber leído críticas tan positivas.

      Señalarte, en fin, que al igual que he comentado en el post, el sitio nos gustó... está bien, la relación calidad/precio es por supuesto buena (a pesar de que no entiendo porqué relacionas ésta con la carta de vinos... cosa que en cualquier caso no debería ser un baremo a aplicar por cuanto que no todo el mundo acompañará su comida con vino) y el ambiente es agradable. Pero nada más. Solamente eso...
      Me alegro mucho de que a ti el sitio te guste y que disfrutes yendo a comer allí, yo como ya he comentado no dudaré en rectificar mi opinión si en una futura visita mi experiencia es diferente.
      De nuevo mil gracias por tu comentario, un abrazo grande, Luz

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