viernes, 26 de septiembre de 2014

Huevos fritos con patatas y chistorra. 8º Receta de la infancia

¡¡Feliz viernes a todos!! Ummm... qué gustazo de fin de semana tenemos por delante, aunque creo que a mí algún virus de esos... infantiles o de lo que sea me está pasando por encima... ya veremos.




Por ahora sigo con mi cruzada del concurso, jejeje... que me hace muchísima ilusión leer vuestros recuerdos en torno a esas comidas de la niñez que son la base del concurso por el 2º cumpleaños del blog... hasta el 3 de octubre (¡¡una semana nada más!!) podéis participar... así que una vez leída esta entrada no os olvidéis de dejarme un comentario en esta otra para entrar en el concurso de unos premios fenomenales que ya estoy preparando.

Mientras tanto os quiero enseñar esta receta... receta comodín de todo buen padre que se precie... receta que gusta a todo el mundo y receta ¡¡que salva vidas!! Los huevos fritos con patatas de toda la vida... esos huevos que si vienen a comer más gente de la cuenta, que preparas en un pis pas si se te presenta alguien con hambre, ese apaño cuando lo que ibas a comer se te estropea o no se ha terminado de descongelar... esos huevos fritos que los niños se comen con mucho gusto... esos...

Tengo una prima, os diré, que siempre evalúa la calidad de un restaurante por si ponen o no este plato... y allá donde va lo pide, incluso en ocasiones aunque esté totalmente fuera de carta y de lugar, jejeje... a ella siempre le apetecen y dice que salvo fuera de casa no los come nunca....

Yo, como muchos de vosotros por lo que he visto en los comentarios del concurso, éramos adictos al huevo... mira que ahora oigo mucho hablar de niños que o bien son intolerante o no les gusta el huevo... pues "en mis tiempos" jejejeje... se comía mucho huevo!! Bueno... mucho, mucho tampoco... pero todas las semanas caía la tortilla francesa y el huevo frito... y como estuvieras un poco malo (cosa que también caía todas las semanas en mi caso), un huevo pasado por agua o cuajado en la sopa de pollo.... ummmmmm.....
El huevo siempre lo comíamos bien... y ya si el plato era con patatas... ¡¡un lujo asiático!!.

En casa sí es cierto que lo tomábamos casi siempre en tortilla francesa... pero había dos sitios donde tomábamos este plato tal cuál está... uno era en el Escorial, en un restaurante que ya no existe y que creo que se llamaba El Cid y al que íbamos a cenar, como premio, los viernes por la noche que pasábamos con mis abuelos... no entiendo cuál era el premio... pero disfrutábamos como enanos, mi hermana, ni abuelo y yo comiendo unas fuentes enormes de huevos con patatas y todo regado con Casera que en mi casa teníamos prohibidísima...

Huevo Venta Pinillos. Foto: http://www.fotolog.com/
El otro sitio donde mas huevos fritos con patatas hemos comido es en la Venta Pinillos... como os he contado tropecientas veces mi padre es segoviano de pro... y nosotros vivimos allí 6 años cuando éramos adolescentes... años en los que de tanto subir y bajar y no parar por mi casa me quedé hecha un palillo... para gran susto de mi padre que no paraba de asistir a reuniones de padres preocupados por temas como la anorexia, la píldora o los estupefacientes.... gracias a Dios mi padre se quedó en la anorexia... y a pesar de que yo seguía comiendo como si no hubiera un mañana él llegó a la conclusión de que la verdadera terapia de choque era inundar la casa de productos de la matanza... para lo que íbamos TODOS los meses a Cantimpalos a comprar chorizos, lomos de orza, morcillas, salchichas y vete tú a saber qué mas... y a la que volvíamos siempre parábamos a comer-cenar en la Venta que había enfrente... un sitio tremendo... de los que no evolucionan con el tiempo y nada más entrar el olor a fritanga te echa para atrás.... madre mía!! que de huevos aceitosos y buenísimos habremos comido allí.... creo que mi padre pensaba que si no hacía ascos a ese tipo de comida era clara señal de que sino anorexia  a lo mejor lo que tenía ¡¡era la solitaria!!.

 En fin, a día de hoy sigue siendo uno de mis platos favoritos... y como muchos otros tiene su momento y su lugar... así, si la sopa de pollo es cuando estoy malita, los crepes cuando me encuentro mal, los huevos revueltos con tostadas cuando tengo fiebre y nada de hambre, y los huevos fritos con patatas cuando una siente que el mundo se le viene encima... un plato de estos, la peli de "Un abril encantado" y unas risas.... y tu universo zen vuelve a equilibrarse.
Como digo no es para comer todos los días... o pierde su valor medicinal, jejeje... además de no ser lo más sano del mundo... pero de vez en cuando necesitamos esas patatas mojadas con yema, ¿o no?... yo por si acaso siempre guardo en el congelador unas patatas de esas congeladas... también me salvan la vida, jejeje... porque por muy mal que esté como le diga a mi hermana que tiene que pelar y cortar patatas.... ¡¡me mata!!.

Aquí os dejo con mi receta.


Receta de huevos fritos con patatas... y chistorra, por eso de que era comida de verano, en el Norte y allí cambiamos el lomo de orza por la chistorra, jejeje...

Ingredientes para dos personas:
- 4 huevos medianos
- 1 taza de aceite para freír (no me gusta usar de oliva en este tipo de frituras, no sólo por el sabor sino porque me parece un poco desperdicio, pero eso a gustos, por supuesto)
- Sal y pimienta
- 1/2 bolsa de patatas congeladas
- 1/2 ristra de chistorra

Modo de hacerlo:
1. Comenzamos friendo las patatas porque es lo que más tarda. Yo pongo la sarten al fuego, añado el aceite y pasados unos minutos cuando esté bien caliente añadimos las patatas. Os recomiendo colocar previamente las patatas en un bol y ponerlas en la sarten con este y un poco de distancia... salta bastante, porque algunas tienen cristales de agua... y más si las ponéis directamente de la bolsa donde suele haber escarcha que salta como un demonio... con el sistema del bol yo me aseguro de no tener ni quemaduras ni sustos.
2. Las dejamos 10 minutos sin tocar y cuando veamos que ya tienen la corteza un poco durita las vamos removiendo de vez en cuando hasta que estén tan o tan poco doraditas como sea vuestro gusto.
3. En ese momento las sacamos poco a poco con una espumadera a un plato sobre el que pondremos toallas de papel, y allí mismo y en caliente salpimentamos abundantemente.
4. Con el aceite aún caliente de las patatas vamos friendo los huevos, de uno en uno... lo habremos cascado y salpimentado también previamente en un bol, para evitar que se nos rompa, caiga alguna cáscara o simplemente asegurarnos que el huevo está en buen estado antes de freírlo en la sarten.
Cada uno tiene su sistema para freír huevos... mi truco es que el aceite esté supercaliente... para que en un par de minutos estén ya fritos, con su puntilla en los bordes y su yema intacta... es importante que la sarten sea antiadherente, para que sin necesidad de ir toqueteándolos con la espumadera no se nos peguen. Un vez bien fritos sacamos con ésta y dejamos escurrir en un plato con toallas absorbentes para que chupen todo el aceite sobrante.
5. Terminamos haciendo la chistorra, que yo suelo hacer a la par que los huevos pero en una sarten aparte sin nada de aceite... que el choricito ya suelta bastante grasa él solo... mi truco es hacerlo a fuego lento un ratito para que se cocine por todos lados sin freirse de golpe... porque por ese sistema puede pasar que se queme muy deprisa la parte de fuera pero que el centro nos quede crudo... y siendo carne de cerdo mejor no arriesgarse... en mi opinión.
6. Con todos los ingredientes listos solo nos queda montar el plato a nuestro gusto... y disfrutarlo caliente.

Y dicho y hecho... platazo al canto... curiosamente no os creáis que en todos los sitios se comen ricos huevos con patatas... algo tan sencillo puede resultar un desastre... sino las patatas que se recocinan pero no se fríen, o los huevos que quedan medio crudos o muy cuajados... en fin, que es en estos platos que tienen su aquel pero que entran dentro de los "básico de cocina" donde pueden pinchar los mejores...

Yo por hoy me despido... nos vemos este domingo, que los cacos mangantes de la red nos hemos vuelto a reunir tras el parón del verano y hemos aprendido trucos nuevos y geniales para desvalijar a los pobres despisataos.... ¡¡nos vemos entonces!!.
Un besazo y a disfrutar del fin de semana!! Luz.

2 comentarios:

  1. En casa se comían por tandas. Mi madre fría una "tanda", osease sartén de patatas y para una, luego otro y para la siguiente, así hasta cuatro (mi hermano nació más tarde) Luego hacía una pequeña que compartía ella con mi padre. El día de los huevos con patatas nos poníamos moradas. ¡Qué ricos!

    Bss

    Elena

    http://lacajitadenieveselena.blogspot.com.es/

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    1. ¡¡Qué recuerdo más chulo Elena!! Yo la verdad es que sigo drisfrutando muchísimo comiéndolos... ya sé que no es lo más sano ni nada de eso... pero ¿y qué? Son tremendamente ricos.. y de vez en cuando no sientan mal... ¿verdad?
      Mil gracias por compartir conmigo este recuerdo.
      Un besazo, Luz.

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