jueves, 18 de septiembre de 2014

Macarrones con tomate y chorizo gratinados... 6º Receta de la infancia


¡¡Hola de nuevo!! Hoy vengo feliz.... con una receta feliz, jejeje... ni más ni menos que el plato favorito mundial por antonomasia.... ¡¡¡LOS MACARRONES CON TOMATE!!!.



Tú vete a preguntar a cualquier niño (y muchos adultos) cuál es su comida favorita y hay muchísimas posibilidades que lo que te responda sea... MACARRONES.

Antes, cuando éramos pequeños... que no sé si aún se sigue haciendo, la verdad, podíamos elegir, el día de nuestro cumpleaños, cuál sería el menú en casa... bien del sábado de celebración del cumple, bien para la cena de ese día si era día de colegio, y muchas veces, cuando era sábado o eras un poco mayorcito y te invitaban ibas a la celebración de tu amigo... a comer o cenar... ¡¡como los mayores!!. A lo que voy es que en mi vida infantil hubo mucha fiesta del churrete de tomate, de servilletas en los escotes para prevenir lo perdida que se ponía la ropa... y las manchas que en cualquier caso decoraban nuestros vestidos de fiesta.

Reconozco, con ojos de adulta, que entiendo que las mamás de turno optaran por invitar a los amigitos al plato de macarrones con tomate y la clásica tarta San Marcos antes que lanzarse a la vorágine de lo que son hoy las fiestas infantiles.... total.... te lo pasas como un enano ya hubiera macarrones o mesas de dulces elaboradas.... ummmm... en algunos casos (y confieso que he probado ambas cosas, jejeje), los macarrones son más ricos y empachan menos, jejeje.

En cualquier caso, os diré, que en casa no comíamos macarrones... ya veo vuestras caras de espanto.... ¡¡tranquilos!! El porqué es muy sencillo.... mi abuela tenía el monopolio de cebar a las niñas con macarrones, jejeje...


Sip... ya os he repetido tropecientas veces que las recetas de este mes en el blog están dedicadas a mi infancia... la de Almu y la mía, al hilo del concurso de comentarios que estoy organizando en el blog y del que veo que aún no os habéis apuntado todos... a ver si corregimos pronto eso, ehhhh!! Sólo tenéis que dejarme un comentario en esta entrada contándome cuál era vuestro plato favorito de niños... y listo... podréis participar en el concurso, cuyos premios son increíbles....

Total, que uno de nuestros mejores recuerdos, mío, de mi hermana, de mi abuelo y de mis primos.... y seguro que de algún tío por ahí también... son estos macarrones.
Con ellos mi abuela alimentaba a media humanidad... el truco... una riquísima salsa de tomate casera, dejar un poco durita la pasta para que terminara de hacerse en el horno con el queso y el tomate... y toneladas de chorizo... ahhh!!! y como veréis en la fotos, algo que mi abuela siempre hizo... mezclar paquetes de pasta con alegría, aprovechas el poquito que te queda de unas y otras y las cueces todas a la vez.

Como os decía este plato era un clásico de las comidas en casa de la abuela, sobre todo cuando tú se lo pedías... cosa que conforme fuimos siendo más no hacíamos... no era plan de desbaratarle a la mujer todos sus planes... que eran, ¡¡¡ a saber a quién se le ocurrió sembrarle esa idea en la cabeza!! ponernos de primer plato sopa de fideo ¿?¿?¿?¿?¿?¿?

Sin embargo... Almu y yo que hemos pasado con mis abuelos temporadas muy largas, hemos visto a los dos organizar menús y listas de la compra (eso daría para dos post y medio....) y hemos descubierto cuál era el secreto de los cónclaves almuerciles..... ¡¡¡¡¡MI ABUELO!!!! Si él decía cocido, era cocido; si se le antojaban callos.... a por callos; si venían las nietas... albóndigas (puaj) y macarrones (ÑAM).
Dado que pasábamos mucho tiempo con ellos... y que en esas visitas se incorporaban algunos de mis primos etc... acabamos siendo el buzón de sugerencias que conforme mi abuela estaba en el súper, y tú con ella le ibas "comiendo la oreja" como se dice vulgarmente... o recordándole que tal primo odia la piña "¿ahhh síiiiii? Pues siempre que se la he puesto la ha comido muy a gusto"- sorpresa de mi abuela- mientras yo recuerdo a mi primo de rodillas pidiendo que no le den más piña que la odia!!... que ninguno aguanta los yogures "modernos" de tuti-fruti, que nos gustan de fresa y galleta como a todo el mundo o que las galletas maría en el Norte, si te dejas el paquete abierto (y siendo 8-10 a desayunar SIEMPRE se queda abierto) a los dos días las galletas son un asco... con lo que mejor si compramos magdalenas que nos gustan más a todos.
De vuelta a casa y ante la pregunta que toda buena señora de su casa (apuesto lo que quieras, y ganaré porque he vivido con un señor de su casa, léase mi padre que jamás se hizo la siguiente pregunta) se hace cada día de "¿qué voy a poner de comer?" (mi padre directamente sacaba lo primero que veía en la nevera y punto pelota...), volvíamos a ser el ángel malo y susurrarle que qué buenos los macarrones, que comíamos todos tan bien y que eran una tontunada de hacer........ dicho y hecho.... macarrones for everyone!!!

Vale, que nadie se haga ideas raras... que ahí donde la estoy describiendo mi abuela era toda una señora como Dios manda de Bilbao y nadie tenía que decirle qué hacer ni cómo hacer las cosas... ¡¡faltaría más!! Pero pasadas mi hermana y yo (que somos las mayores) creo que se perdió en las "teorías modernas" y pasó a ver a mis primos como un misterio irresoluble para el que necesitaba un diccionario, léase nosotras... al menos en lo que a comidas se refiere que por lo demás no tenía ningún empacho en sugerir (ordenar) cortes de pelo, cambios de ropa (a no-de-pelandusca) o como ella decía " a mí no me volváis loca... que yo he criado 9 hijos!!" y claro, ahí no la ganaba nadie, jejeje....

En fin, en torno a estos macarrones y a esta fuente (la que veis era de hecho de mi abuela, en la que comíamos macarrones todos los veranos) hemos vivido comidas divertidísimas, veranos eternos e inimitables y yo algún que otro robo por parte de mi abuela de pedacitos de chorizo... que me sentaba siempre a su lado y ella jamás comía macarrones.... mientras me decía eso de "Pompox meter el tenedor en el plato ajeno es muy, muy ordinario!!" Ummmmm.....

Aquí os dejo la receta de sus macarrones, al que he añadido algún que otro cambio que aunque yo nunca le vi hacer creo que ni por esas los míos son tan ricos como los suyos... eso, dice mi hermana... es el verdadero valor de los recuerdos, por eso nunca se puede reproducir exactamente una receta, y jamás sabrá tan bien como en ese recuerdo tan bueno.

Receta de macarrones con tomate y chorizo gratinados
Ingredientes para 8 raciones generosas:
- 1 kilo de pasta corta, la que más os guste... o mejor!! cojer esos restos de paquetes que tenéis por casa y aprovecharlos para esta receta.
- 1 bote de 800 gramos de tomate triturado
- 1 cebolla
- 1 lata de pimientos rojos en conserva, de los enteros
- 1 diente de ajo
- 1 pizca de pimentón dulce
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta
- 1/2 ristra de chorizo dulce
- 2 bolsas, sí, dos de queso para gratinar... el que más os guste, yo pongo una bolsa de mozzarella y la otra de mezcla de varios quesos
- 2 cucharadas de mantequilla

 Modo de hacerlo:
1. En primer lugar vamos a preparar las verduras para hacer nuestra salsa de tomate. Así, picamos el diente de ajo, la cebolla y los pimientos (generalmente en una lata viene 1 sólo pimiento hermoso).
2. A continuación ponemos 3 cucharadas de aceite en una cazuela mediana, y una vez caliente añadimos la cebolla para que se poche.
3. Una vez la cebolla esté translúcida añadimos el diente de ajo y el pimiento en trozos, removemos bien y dejamos cocinar unos 5 minutos.
4. Pasado ese tiempo incorporamos el tomate triturado, salpimentamos bien y dejamos tapado a fuego medio removiendo de vez en cuando al menos medía hora... hasta que la salsa de tomate esté bien cocinada y se haya evaporado gran parte del líquido del tomate.
5. Mientras se cocina la salsa de tomate podemos ir preparando el resto de los ingredientes, así... ponemos una gran olla con abundante agua y un buen puñado de sal al fuego, una vez rompa a hervir añadimos los macarrones y hasta que la pasta rompa de nuevo a hervir no dejamos de remover con una cuchara o espátula para que la pasta no se pegue al fondo ni entre sí.
6. Dejamos cocer la pasta unos 8 minutos... hasta que esté tierna pero un pelo durita, terminará de cocinarse en el horno. 
7. Escurrimos la pasta, la lavamos bien bajo el chorro de agua templada para que no se apelmace y reservamos.
8. Mientras cocíamos la pasta podemos picar el chorizo en rodajas medianas, que vamos añadiendo a una cazuelita que luego cubriremos con agua y pondremos a cocer, durante unos 20 minutos para tener cocinado el chorizo y bastante desgrasado... así no dejará toda la pasta bañada en la grasa del chorizo.
9. Finalmente, y una vez la salsa de tomate ha terminado de cocer la pasamos por la batidora para obtener una salsa espesa, contundente paro de textura suave y de sabor intenso y rico.
10. Pasamos ya a montar el plato... para ello cojemos una fuente para horno, la untamos con un poco de mantequilla.
11. A continuación, en el bol donde tenemos la pasta incorporamos varios cacillos de la salsa de tomate y mezclamos bien... así la salsa empapará toda la pasta y no sólo la superficie.
12. Volcamos la pasta en la fuente engrasada, añadimos los pedacitos de chorizo ya colado y desgrasado y removemos bien para que se distribuyan por toda la fuente.
13. Y finalmente mezclamos con la mitad del queso... también repartiendo por toda la fuente para que éste se funda con la pasta. Y ya por fin... espolvoreamos la superficie cubriendo de queso y terminando con un par de trocitos de mantequilla por encima, que luego se fundirá y dejará la costra de queso aún más doradita.
14. Gratinamos en horno precalentado a 200ºC. Una vez metamos la fuente bajamos la temperatura del horno a 180ºC y dejamos gratinar durante medía hora o hasta que la capa de queso esté fundida y crujiente.
Y listo... servimos caliente. También es perfecto para dejar hecho con antelación (hasta el paso del horno, que esperamos a ir a comer para gratinarlos), o para congelar raciones y tener para más veces.

¿Y bien? ¿Qué os parece mi versión? ¿se parece a la vuestra? Creo que de este plato debe haber tantas versiones como cocinas... ¿no? Lo importante es que sean como sean siempre están riquisimos, sientan fenomenal y más cuando tienes un día pachucho... sigue siendo el plato preferido de muchos y es una de esas cosas que no hay quién la iguale si es un plato casero y no pre-cocinado...

Os animo, viendo que no tiene ninguna ciencia, a hacer vuestras fuentes de macarrones, a disfrutarlos en todo momento, pero más en los malos momentos, cuando uno hecha mano de esas cosas que le reconfortan, que le recuerdan a la niñez cuando la madre de uno todo lo arreglaba con unos macarrones con tomate... y lo que es peor!! una vez con el plato delante todo el universo volvía a encajar en su sitio y el disgusto ya no era para tanto.... ¡¡ojalá de mayores pudiéramos solucionarlo todo de la misma manera!!.

Un beso enorme a todos... empezamos maratón de retos, aviso... así que atentos y ¡¡no os olvidéis del concurso!!
Luz.

5 comentarios:

  1. Un clasico que gusta a todos.
    Con esta receta no se falla. Es ideal.
    Te ha quedado super rica!!
    Besos

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    1. Jejejeje,... claro que no Pepi... un clásico a fin de cuentas, ¿verdad? Lo mejor... se acierta siempre, jejeje... para mayores y no tan mayores, jejeje...
      Me alegro de que te haya gustado. Un besote, Luz.

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  2. por dios! que bueno a mi me encantan estas recetas de la infancia que además de riquísimas tantos recuerdos nos traen, es un lujo para el paladar, besos!

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    1. Ya te digo... es lo que me encanta de la cocina... que no sólo es comer por comer... siempre aporta algo, ¿verdad?
      Me alegro de que te hayan gustado, un besazo, Luz.

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  3. Estoy totalmente de acuerdo con tu hermana, Luz. Piensa que por otra parte es muy posible que alguien, algun dia en el futuro, intente hacer tus recetas y se frustre al pensar que no le salen igual de ricas que a ti :-)

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