jueves, 16 de octubre de 2014

Bollos suizos... para ¡¡el World Bread Day !!



¡¡Hola de nuevo a todos!! Tranquilos, tranquilos... aún no es final de mes... y aún no estamos publicando nuestros retos panarras mensuales... ¡¡no!! Hoy celebramos ¡¡el Día Mundial del Pan!!
Una iniciativa que desde 2006 se viene celebrando y los blogs gastronómicos allende los mares lo celebran bajo la dirección de Zorra, del blog Kochtopf que cada año nos convoca para homenajear un producto de los más importantes, básicos y fundamentales de nuestra alimentación como es el pan.



A menudo hemos hablado de la pobre calidad del pan comercial que de repente ha invadido nuestras panederías... del pan comprado en tiendas de chino y del pan que te venden al por mayor.... esas tres barras de Mercadona por 1€ ¡¡que claman el cielo!! Y luego ves a la señora en la caja quejándose de que las barras se le han roto de camino a casa.... ¿pero qué quiere? 3 barras de medio metro por 1€!!!!!!!!! ¡¡no me tiréis de la lengua!!
De hecho, ejem... mi hermana me tiene prohibido hablar del tema, ir a la sección de panadería cada vez que vamos al super o abrir la boca cada vez que oigo ese tipo de comentarios...

Curiosamente desde que se desató la ola de la indignación popular por el chicle-guarri-pan que se vendía por ahí ha surgido lo que se llama "una oportunidad de mercado" y desde hace un año, más o menos, han surgido moninas-bakerys-boutiques que lo único que anuncian en sus escaparates es que su pan está hecho con masa madre ¿?¿?¿?¿?¿?
Yo, en el barrio en el que vivo he visto cómo abrían... y no miento, hasta cinco panaderías de esas... millones de variedades de pan, cartelones gigantes proclamando la autenticidad de sus productos y claro... unos precios que comprar un par de cosas te cuesta, y no exagero, una media de 10€.

Total, que al principio yo vivía feliz como una perdíz pensando que iba a tener pan rico-rico a mi alcance... un poco caro, bueno... tampoco como pan todos los días (aunque muchos si lo hacen... y me da que un producto de primera necesidad como ha sido siempre el pan para muchas familias termine convirtiéndose... como el aceite o los huevos... en un producto gourmet), y ahí que empecé a hacer mis visitas de catadora a sus distintos productos.

Reconozco que para estas cosas yo soy un poco especial... cierto... que soy de las que entra en un sitio (cualquiera, eh!! que lo mismo me da que sea una tienda de camisones que una farmacia) y me gusta preguntar por sus productos, de donde vienen, cómo los traen, porqué los venden, etc...

Y me suele escocer un poco cuando empiezas a preguntar por los panes y bollos que ves y las dependientas no te saben decir ni qué harinas llevan ni si el pan es rico para hacer rebanadas y tostarlo o si una hogaza de esas que venden ahora de 2 kilos me va a aguantar varios días en la panera... ummmm.... olor a chamusquina....
A partir de ahí pasamos a cómo tratan el producto, cómo lo embolsan y cómo llega a casa... y una vez en esta si es de esos panes que si los compras a primera hora... cuando sea hora de comer ya está todo chuchurrio y muerto del todo para la hora de cenar...
Tristemente os tengo que confesar que en el barrio... de esas 5 boutiques sólo se salva 1... tal cuál... esa en la que cuando entro veo que tienen sus banetones en el fregadero, sus bolsas de 5 tipos de harina distinta ya embasada para vender, sus diversas semillas y condimentos para hacer pan... y encima del obrador sale un olor que tira de espaldas!!! No... no olor a pan recién hecho, no.... ¡¡a fermento!! Hasta mi hermana que fue el otro día me lo dijo... "huele a como cuando haces tú pan en casa"... ajá!! Tenemos un ganador!!!

Así que desde hace unos meses (abrió antes del verano y tiene bastante éxito) disfruto de mis conversaciones con el dueño... con el que discuto sobre harinas y recetas de con qué hacer qué, jejeje... me llevo siempre dos palmeras tremendas de chocolate, gigantes, hojaldradas y que se rompen con mirarlas cada viernes para el postre antes de la siesta... y los fines de semana compro manojos enteros de colines que como sin ton ni son sólo por el gusto del pan.

Y mientras tanto sigo haciendo pan en casa, jejeje... bueno, pan-pan... no... os seré sincera... amaso y horneo cada semana, pero cuando no es masa de pizza que hago en gran cantidad para luego tener congelada, hago estos bollitos que os traigo hoy y que aunque no son pan, propiamente dichos, sino más bien bollería, os quería enseñar porque son mi salvavidas... para bocatas, desayunos, meriendas, rellenos de dulce, de salado, a palo seco con el café... también suelo hacer gran cantidad y congelar tranquilamente; y sino son estos bollitos preparo tortillas mejicanas de harina de maíz, o pan de pita... en fin, también distintos tipos para comerlos rellenos...

En fin, no me quiero enrollar más... os voy a dejar con la receta... que saqué del blog de Begoña y que sólo por eso sé que es infalible... me encantan sus recetas y cómo las explica... de forma clara, sencilla y con una clara impresión de que a una le va a salir también la receta, jejeje...

Os dejo con ella.

Receta de bollos suizos.
Ingredientes para una docena de bollitos:
- 150 ml de leche templada (1 minuto en el microondas)
- 25 gramos de levadura fresca de panadería
- 160 gramos de harina de fuerza

- 150 gramos de azúcar glas
- 2 huevos
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de agua de azahar (se compra en el mismo sitio del super que el extracto de vainilla)
- 400 gramos más de harina de fuerza
- Una pizca de sal
- 1 huevo batido para pincelar por encima

- Azúcar para espolvorear por encima


Modo de hacerlo:


1. Comenzamos preparando un pre-fermento o masa de arranque para que nuestros bollitos sean bien jugosos después. Así comenzamos mezclando en un bol la lecha templada con la levadura deshecha en miguitas y una pizca de azúcar para alimentar así a la levadura y que arranque bien. Mezclamos bien y dejamos reposar 5 minutos.
2. En otro bol más hermoso mezclamos entonces nuestros 160 gramos de harina de fuerza y la leche con levadura hasta obtener una masa homogénea que cubriremos con un papel film y dejaremos reposar durante un par de horas como mínimo, pero mejor de un día para otro.
3. Pasado el tiempo de arranque de la masa inicial pasamos a preparar la masa para los bollitos.
Así comenzamos en un bol y una batidora de barillas, con las que mezclaremos el azúcar glas y los dos huevos hasta que tengamos una mezcla cremosa y blanquecina.
4. Añadimos a continuación la mantequilla a punto de pomada y el agua de azahar (yo le pongo dos cucharaditas... es lo que dice la receta y lo que a mí me gusta... no queda tan fuerte como el roscón de Reyes pero le da al bollo un sabor muy rico).
5. Incorporamos, una vez bien mezclado todo lo anterior la masa madre.
6. Finalmente incorporamos la harina en varias tandas... integrando bien después de haber añadido una parte de harina... para eso podemos cambiar las barillas por los ganchos de amasar, o hacerlo con la mano tranquilamente... la masa de estos bollitos es elástica, homogénea y poco pegajosa, así que tranquilos.
7. Una vez tengamos una masa bien trabada y homogénea, hacemos una bola y la colocamos en un bol engrasado ligeramente, que tapamos con papel transparente y dejamos levar durante al menos 5 horas para que duplique su tamaño.
8. Así, pasado ese tiempo sacamos la masa del bol y desinflamos ligeramente... colocamos en una superficie apta para amasar y trabajamos nuestra masa hasta sacarla todo el aire y dejarla de nuevo bien compacta.
9. Vamos cortando porciones de masa... salen al menos 12 bollitos de unos 90 gramos cada una, a continuación amasamos y formamos una bolita con cada una de las porciones.
10. Colocamos nuestros bollitos en dos bandejas para horno bien separados entre sí, porque de nuevo cubrimos... ahora ya con un paño o con el papel film pero sin que llegue a tocar los bollos y dejamos de nuevo levar otras 4 horas (sí, es un proceso largo... pero os aseguro que merece la pena).
11. Finalmente ya podemos meter los bollos en el horno... así, precalentamos este a 220ºC , pincelamos cada bollito con huevo batido, espolvoreamos con azúcar granulado y metemos al horno... los primeros 5 minutos a 220ºC, después bajamos la temperatura del horno a 200ºC y dejamos que se horneen otros 15 minutos, o hasta que estén bien dorados y hechos por dentro (para saberlo hacer la prueba del palillo).

Listos!!! No queráis haceros idea de lo riquísimos que están recién hechos... ¡¡son un lujo!! Con bien de mantequilla son una de las meriendas de mi infancia en el Norte... mi abuela, como os he contado muchas veces era de Bilbao, y allí se preparan (tal y como cuenta Begoña) unos bollos increíbles con una capa de un dedo de grosor de mantequilla que se llaman Bollos de mantequilla, jejeje... y que ella tuneaba con estos bollos suizos que comprábamos en Hawai y una mantequilla de Soria que sabía a gloria...

En fin, os los recomiendo muchísimo... como veis cunden un montón, congelan muy bien y así siempre tenéis bollos listos para una merienda, un desayuno o una cena de emergencia rellenos de salmón ahumado y huevo duro (este es mi relleno favorito, jejeje).

Pues nada más por mi parte, sólo deciros que es un lujazo volver a participar por tercer año en esta convocatoria... ya veremos que traigo para la del año que viene, jejeje...
Un besazo grande a todos, Luz.

1 comentario:

  1. Soy Suiza y puedo decir, te han quedado fantasticos! Gracias por participar en World Bread Day 2014!

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