miércoles, 4 de noviembre de 2015

Carolinas de Bilbao... para la Cocina Typical Spanish



¡Feliz día dedicado al dulce Typical Spanish! Sí, hoy 4 de noviembre, cuando se celebra el segundo aniversario de nuestro reto de cocina más patrio celebramos, también, el día de esos dulces tradicionales, o más modernos pero muy nuestros.





Sí, yo hoy vengo a endulzaros la vida con un postre bien patrio, jejeje... ¡las Carolinas de Bilbao! Ya sé que las mías no están a la "altura" de las de Martina Zuricalday, jejeje... pero espero que al menos sean fácilmente reconocibles, jejeje...

Con ellas, además de celebrar este día, homenajeo a mi abuela... bilbaína de pro y a mucha honra, como bien diría ella (y como bien se proclaman todos los bilbaínos, jejeje) que hace dos años nos dejó.
Ella, como os decía, nació en Bilbao, y vivió allí muy poquito tiempo, enseguida la llevaron a educar a San Sebastián... nos contaba con mucho cariño sobre los días en que, teniendo la tarde libre en su "internado para señoritas", iba a casa a merendar... ¡y qué meriendas! de sentarse en el comedor, con todas las luces encendidas, el mantel de lino planchado, las muchachas con cofía... y un dulce detrás de otro... pufff... cómo lo contaba.
Luego, "vino la guerra y se acabó todo" y con todo ella se refería a todo-todo.

Ya ni meriendas, ni cenas antes de ir al teatro, ni almuerzos para 20 con 15 platos servidos.
Eso es algo que no se ha vuelto a recuperar, como ella bien decía, pero, al menos... como decía mi abuelo, ¡se salvaron las Carolinas!
Jejeje... ¿que de donde surge este postre? Pues la verdad es que no he podido desentrañarlo 100%, pero me quedo con la historia de Biscayenne que además es una entendida... resulta que un señor repostero tenía un niña bien golosa, que se tiraba a por el merengue mañana, tarde y noche con el consiguiente disgusto de la mamá de la niña porque la niña iba todo el día hecha un pringue... así que la conclusión fue no ya ponerle un babero... sino crear un postre para ella... unos pasteles de arroz como sólo los tienen en Bilbao coronados por un copete bien exagerado de merengue (como sólo se puede ser de exagerado en Bilbao, jejeje) y decorarlos con unas tiras de chocolate y de yema de huevo, y ¡ea! ya tenía Carolina un asidero bien goloso para empapuzarse de merengue, jejeje... ¡un postre que encima llevaba su nombre!

Pues yo os traigo mi receta, receta que he hecho conforme las instrucciones de otra bilbaína de pro, Begoña de Las recetas de Marichu y las mías, cuyas recetas siempre son una triple A, jejeje... siempre salen, siempre se entienden fenomenal, siempre están buenísimas... como diría mi abuela, ¡oso-ondo!

Receta de Carolinas de Bilbao.
*** Esta receta no es, ni de hacer todos los días, ni de la ceca a la Meca, es de ir con tranquilidad y paciencia, primero tenemos que preparar los pasteles de arroz, después el merengue y finalmente montarlo todo.***


Ingredientes para 12 Carolinas:
Para los pasteles de arroz:
- 2 láminas de hojaldre comprado
- 3 huevos
- 125 gramos de harina de repostería
- 125 gramos de azúcar
- 125 gramos de mantequilla derretida
- 500 ml de leche
- 1 trozo de corteza de limón
Para las Carolinas:
- 4 huevos 
- 150 gramos de azúcar
- 3 cucharadas de azúcar glas
- 150 gramos de chocolate negro para cocinar

Modo de hacerlo:
1. Comenzamos preparando los pasteles de arroz. Para ello, en primer lugar ponemos a infusionar la corteza de limón en la leche, que ponemos a calentar en un cazo. Una vez caliente apagamos el fuego y dejamos reposar hasta que enfríe, momento en que retiramos la corteza.
2. Mientras vamos a preparar los moldes. Usaremos un molde para hacer muffins, o cupcakes, de esos de 12 unidades medianas, que engrasamos ligeramente. A continuación cortamos las láminas de hojaldre en 6 trozos más o menos iguales y plegando un poco los laterales los colocamos en el molde un trozo por cada "cápsula". Plegando como digo bien para que todo el hueco esté bien cubierto con el hojaldre, si os quedan muchas "barbas" recortar con un cuchillo el sobrante.
3. Ponemos a precalentar el horno a 180ºC calor arriba y abajo.
4. A continuación con unas varillas manuales o eléctricas mezclamos muy bien los demás ingredientes... los huevos, el azúcar, la mantequilla derretida, la harina y la leche a la que previamente habremos sacado la corteza de limón.
5. Cuando obtengamos una líquido fluído y sin grumos vertemos con un cacillo en cada molde hasta 2/3 de la capacidad.
6. Y horneamos a 180ºC durante unos 20 minutos o hasta que pinchando con una brocheta en el centro del pastel ésta salga limpia.
7. Sacamos a una rejilla y dejamos enfriar completamente fuera ya del molde.
8. Una vez estén los pasteles listos y fríos podemos comenzar a preparar el merengue. Así, separamos las claras de las yemas de los cuatro huevos.
9. Y con las yemas vamos a hacer una crema que luego decorará nuestras Carolinas. Poniéndolas en un cazo junto a 4 cucharadas de azúcar, y al fuego hasta que veamos que se ha disuelto por completo el azúcar.  Apagamos entonces el fuego y dejamos enfriar.
10. Por otro lado montamos las claras a punto de nieve, añadiendo poco a poco el azúcar reservado al que hemos sustraído las 4 cucharadas de azúcar de las yemas. Batimos con las varillas hasta tener un merengue bien duro, añadiendo en el último momento con una espátula las cucharadas de azúcar glas.
11. Colocamos el merengue en una manga con boquilla redonda y lisa de grosor medio y decoramos nuestros pasteles de arroz haciendo un cono cuanto más elevado y picudo mejor (los míos han quedado bastante bajitos para los estándares bilbaínos).
12. Una vez listos todos los pasteles los colocamos en una bandeja de horno y horneamos a 100ºC en la opción calor arriba o grill, para que el merengue se seque y endurezca más rápidamente, unos 10 minutos.
13. Pasado ese tiempo sacamos y decoramos. Primero con la crema de yema, un par de tiras que vertemos desde la punta de la Carolina con ayuda de una cucharita. A continuación volvemos a hornear 10 minutos para que la yema se cocine.
14. Mientras podemos derretir el chocolate a intervalos de 10 segundos en el microondas.
15. Sacamos finalmente del horno y con otra cucharita vertemos otras dos tiras de chocolate.
Dejamos que enfríe y se solidifique bien "el copete" ¡y listo para comer!



Lo que más me gusta de estos postres typicals son dos cosas: lo finos y delicados que son, lo deliciosos... imaginaos... hojaldre, crema ligeramente aromatizada con limón, merengue y chocolate, ¿es o no es un manjar?
Lo segundo que me gusta es que no se hace en un minuto ni en el microondas. No, no es un postre instantáneo o de dar 0 problemas... es un señor postre de los que como decía mi abuela sólo se veían en las confiterías... sólo lo hacían profesionales, vaya... con lo que lo valoras más, en mi opinión.
Es como los buñuelos, o el Roscón, se comen muy de vez en cuando por lo laboriosos y especiales que son.

Me muero de ganas de ver qué otras recetas han elaborado mis compañeros, yo os dejo aquí para ir a ver las suyas.
Un besuco grande, ¡y nos vemos en un par de días!
Luz.

12 comentarios:

  1. Qué pinta más rica tienen!!

    Muchísimas gracias por tan rica aportación al #DíadeldulceTs!

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  2. Los acabo de descubrir gracias a ti. Son un bocado de dioses!!

    Besos

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  3. Me ha encantado esta receta, y la historia de Biscayene está muy bien.
    besos,

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  4. No tenía ni idea de que existieran estos pasteles, ni de la historia que hay detrás ni por supuesto de los buenos recuerdos que de tu abuela te traen. Creo que es una receta perfecta para este reto

    ¡Besos mil!

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  5. Ya no puedo mas , que cosa mas rica, no los he hecho nunca pero creo que no me voy a resistir. Un besito

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  6. Tengo muchas ganas de hacer este dulce. Tiene que estar riquisimo, a parte de lo bonito que queda!! Bs.

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  7. Que buenísima tu receta, a ver si me animo a hacerla¡¡ besos

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  8. No sé si tienes idea de la pinta que esto tiene!, esto está para plantarse en Bilbao en tu casa o buscar una pastelería donde los hagan porque vamos, me pones a babear!
    besos

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  9. Que pecado, tiene una pinta delicosa, dan ganas de comerselos de la pantalla. Besos

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  10. Me he ido imaginado a la golosa niña a medida que leía tu relato. ¡Ay, su madre que buena idea tuvo! ¡Deliciosa representación de la repostería bilbaína! Un besazo y gracias por participar.

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  11. Jajajja, es contar la historia de tu abuela y me imagino una serie de época, de esas entrañables. Qué bonita!. Muy bueno también el origen del postre y la niña Carolina jajajjaja. Jamás había oido el nombre de este postre y tuve un novio durante 7 años que era de Las Arenas. Así es que me lo apunto para hacerlo aunque hay que tener muchas ganas de dulce eh? jajjaja

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