martes, 26 de abril de 2016

Ossobucco a la milanesa... la receta italiana donde está permitido sorber



¡Buen día de martes! Hoy os traigo una de mis recetas preferidas... de esas que salen bien aunque seas la persona menos mañosa del universo, y lo digo con todo el cariño, jejeje... ¡ossobucco!



El ossobucco es una pieza de carne de ternera característica porque para conseguir esa forma tan característica se ha cortado en piezas gruesas un jarrete de ternera, de forma que quede el hueso en el centro rodeado de trozos de carne.
Ossobucco en italiano quiere decir hueso hueco, y la gracia de cocinarlo así, y no separar la carne y cocinarla como un estofado es que con el hueso se incrementa el sabor, se mantiene la consistencia de la carne ¡y se puede sober el hueso! Como hace mi padre, por ejemplo.

La receta es muy sencilla, ya veréis, se prepara una salsa bien guarnecida de verduras, vino, tomate, caldo, y la propia carne y se deja que el chup-chup haga su magia... luego se tritura la salsa (a gustos) y se sirve la carne con ella y con un acompañamiento bien de risotto, lo más tradicional, o bien de pasta, como hago yo... el risotto ya me parece rizar el rizo un poco, jejeje...

Aquí os voy a dejar la receta, recomendándoos mucho que la preparéis, es un corte de carne relativamente económico, cunde un montón si la sirves con pasta y es una receta infalible, os lo aseguro.
He probado bastantes, todas muy similares, pero esta que os enseño la hice conforme a las indicaciones de Laura Vitale, cuyo canal de YouTube sigo religiosamente y es la que, al menos por ahora, más me gusta... así que ya me contaréis.

Receta de ossobucco a la milanesa.



Ingredientes para 4 personas:
- 4 trozos de ossobucco, uno por persona, luego merma un montón y con el hueso se pierde mucha "cantidad" de carne.
- 1/2 taza de harina
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Hilo para bridar
- 1 cebolla picada
- 2 zanahorias en cubos
- 2 ramas de apio picadas
- 1 taza de vino blanco (o si preferís tinto, yo he comprobado que la salsa queda más ligera y menos "afectada" por los taninos con vino blanco, pero eso, a gustos)
- 1 cucharada de tomate concentrado
- 1 lata de 400 gramos de tomate triturado
- 3/4 taza de caldo de pollo
- 1 cucharadita de romero fresco picado
- 1 cucharadita de tomillo fresco picado
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 hoja de laurel
- Pasta corta para acompañar
- Parmesano recién rallado
- Perejil picado para decorar



Modo de hacerlo:
1. Comenzamos preparando la carne... para ello, lo primero es secarla bien con una servilleta de papel para que se nos fría bien en la sartén.
A continuación atamos el hilo de bridar no muy apretado pero sí firme alrededor del trozo de carne, hacía la mitad, para que mantengan la forma.
2. Ahora vamos a salpimentar cada trozo de carne y a enharinarlo ligeramente.
3. Mientras vamos calentando una cazuela grandecita a fuego medio con las cucharadas de aceite de oliva, y cuando el aceite esté caliente vamos a dorar y sellar la carne... unos 3 o 4 minutos por cada lado hasta que tengan un bonito color dorado. Sacamos y reservamos en un plato.
4. Seguimos en la misma cazuela y usando ese aceite que teníamos en un principio, si veis que está muy sucio de la carne podéis cambiarlo, pero a ser posible conservarlo.
En ese aceite sofreímos las verduras unos 5 minutos, hasta que estén translúcidas, habiendo salpimentado una vez incorporadas a la cazuela.
5. Pasados esos 5 minutos añadimos el tomate en pasta, removemos e integramos con las verduras, el vino blanco... que dejamos que evapore el alcohol un minuto más, el tomate triturado, el caldo de pollo y las hierbas aromáticas bien picadas. Mezclamos toda la salsa bien y cuando veamos todo bien integrado devolvemos los trozos de carne junto con los jugos que hubieran soltado.
6. Dejamos entonces que la cazuela recupere temperatura y cuando rompa de nuevo a hervir bajamos el fuego, cubrimos con la tapa y dejamos cocer 2 horas, o hasta que veamos que la carne está tierna, se despega del hueso y se deshilacha.
Es importante ir controlando el estado del guiso... reponiendo agua de ser necesario si veis que evapora deprisa y bajando el fuego para que eso no pase.
7. Una vez esté la carne lista la sacamos de nuevo a un plato a parte, donde cortaremos los hilos para dejarla lista para servir.
8. Sacamos de la salsa la hoja de laurel y trituramos esta con una batidora de mano si no os gusta encontraros tropezones, sino, dejarla tal cuál está.
9. Si veis que os ha quedado más líquida de lo que os gusta dejarla reducir unos minutos a fuego fuerte, añadir de nuevo la carne cocer un par de minutos para que esta vuelva a calentarse y servirla sobre un plato de pasta o risotto junto con parmesano recién rallado y perejil fresco picadito.



Sé que os había dicho que era una receta sencilla y que visto así no lo parece, pero os aseguro que en la primera parte de la receta tardaréis 20 minutos, el resto lo hace la cazuela, y en terminarla otros 10... conclusión: en 30 minutos de cocina real tienes un plato de lujo!!

Yo lo recomiendo siempre a los principiantes en ocasiones especiales, sale fenomenal y es un plato que por sencillo que sea de hacer parece muy currado, ¡éxito seguro!
Espero que os haya gustado, ¡nos vemos de nuevo mañana!
Un besazo,
Luz.

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