miércoles, 13 de julio de 2016

Fish & chips ... o pescado frito con patatas



Buenos días de miércoles a todos! Hoy vengo con un poquito menos de calor y más ganas de cocina... y con una receta de esas que a priori parecen chupadas pero que ¡ojo! no sólo tienen su aquel... sino que no siempre salen a la primera.

A diferencia de los demás niños de la humanidad nuestra relación con el pescado no ha sido nunca de amor-odio, ha sido más bien de amor absoluto, la verdad.
En mi casa, no sé si por esa influencia del Norte, por estar acostumbradas a comer buen pescado o porque nos lo ponían hasta en la sopa (literalmente, jejeje), pero no nos ha costado nunca... a diferencia a mí de la carne que me daba un asco atroz!

En mi casa se come más pescado que carne... a todos nos gusta más, salmón, boquerones, bacalao, atún y bonito... merluza, calamares, gallo, ¡de todo!
Lo mejor del pescado, las tropecientas mil combinaciones, formas de preparar y tremendamente distintos que son unos de otros.
En mi opinión, las barritas de pescado han arruinado el gusto por el pescado de varias generaciones enteras.
Tengo montón de amigos que "odian" con pasión el pescado.... ¿pero qué pescado? Todos... ¿pero qué tipo de preparación? Todas... ¿pero porqué? Porque se han pasado toda la infancia comiendo esas barritas infumables que no solo apestaban, no sabían a nada más que a refrito sino que encima sí, eran asquerosas...



Así que hace un par de años empecé una campaña que llamo "ya-verás-como-te-gusta-el-pescado" de mis amigos, jejeje... al menos de algunos.... con recetas y preparaciones chulas, divertidas y sí, con pescado... ¿cómo? no, camuflar no funciona, más bien... apelar a su "quiero ser cool" Primero se puso de moda el sushi, ¡y todos a comer sushi! después se puso de moda los tartares ¡y a comer tartar de atún! En estos últimos tiempos la moda del ceviche y la hamburguesa... ¡pues a por todas!
Y esto es como me pasó a mí con la carne y las lentejas, no es lo mismo comer una mierda (con perdón) que comer algo bien hecho, rico y que entra por los ojos.
Y es una pena, me parece a mí, que porque en tu infancia hayas tenido que comer obligado determinadas cosas ahora no puedas ni oler el pescado sin que te entren arcadas.

Hace unos meses charlando con amigas hablábamos de estos temas, de la influencia de nuestra alimentación infantil y cómo determina la dieta que haremos, lo que cocinaremos y cómo alimentaremos a nuestros hijos... y una amiga con una niña que ya está con dieta sólida nos decía que ella no quería imponer a su hija ninguna limitación, que quería que comiera de todo y ahí vinieron las recomendaciones y los trucos.

En cuanto al tema del pescado yo le sugerí que empezara por pescados blancos, suaves de sabor, con textura más firme y carnosa como la merluza o el bacalao... pero que si ellos comían boquerones, por ejemplo, le diera a probar, y así cualquier otro pescado.
Le recomendé cosas que no emnascararan el sabor del pescado, la idea es que la niña se acostumbre y ahora mismo, cuando tiene la pizarra totalmente limpia de prejuicios es el momento de dejarle probar... y le recomendé esta receta.
Es un pescado rebozado, en plan trocitos, jejeje... como si fueran barritas de pescado, se hacen en un pis-pas, se pueden condimentar al gusto, poner con ketchup si a la niña le gusta más y por supuesto, ¡con patatas fritas!
Yo este fish&chips lo hago con bacalao, aguanta entero el rebozo, no se desmorona ni rompe y luego queda muy jugoso y rico de sabor.

Pues el domingo estuve con ella y con Alba, su niña, y me dijo que ¡qué éxito! Que había comido fenomenal la niña, ¡y que les había encantado también a ellos!
Así que después de eso... aquí os dejo la receta.

Fish and chips.




Ingredientes para 4 personas:
- 300 gramos de bacalao en un lomo hermoso que partiremos en trozos de unos 4X4 cm sin piel
- 200 gramos de harina
- Una lata de cerveza (si la hacéis para niños sin alcohol)
- 3 cucharaditas de levadura tipo Royal
- Sal y pimienta
- Aceite para freir
- 2 patatas medianas peladas y cortadas para freir

Modo de hacerlo:
1. Una vez tengas cortados los trozos de bacalao en el tamaño que tú quieras salpiméntalos bien.
2. A continuación seca los trozos con un papel de cocina de forma que no haya humedad en el pescado.
3. En un bol mezcla la harina con la cerveza y la levadura, batiendo bien hasta que tenga consistencia de masa de tortitas o nata semi-montada... el truco está en meter el dedo, si al sacar el rebozo permanece en tu dedo ¡está listo! Si se te escurre mucho añade poco a poco a cucharaditas harina, hasta obtener la textura indicada.
4. Enharina un poquito el bacalao, espolvoreando por encima con harina como si fuera sal, nada exagerado.
5. Introduce el pescado en el rebozado y deja que se cubra completamente.
6. Calienta una cazuela mediana y profunda, añade 2 vasos de aceite para freír y deja que se caliente hasta unos 190ºC, si no tenéis termómetro, para saber si está lo suficientemente caliente vierte una gotita de rebozado, si chisporrotea y enseguida sube a la superficie, ¡está lo suficientemente caliente!
7. Con ayuda de unas pinzas ve introduciendo el pescado en la cazuela, dejando que se cubra de aceite, pasados 2-3 minutos estará todo el trozo dorado e infladito y podremos sacar a un plato cubierto con papel absorbente.
8. Asimismo, en lo que freímos el pescado podemos freír las patatas en una sarten a parte.
9. Finalmente servimos caliente acompañada de salsa tártara, mayonesa de lima o la salsa de tu elección.



El truco de esta receta es pillarle el punto al rebozado y no sobre cocinar el pescado... para ello es muy importante que el aceite esté a la temperatura adecuada, si se queda frío el pescado absorberá mucho aceite y si está muy caliente quemará enseguida el rebozado dejando crudo el pescado... de ahí que sea una receta sencilla, ¡pero con truco!

Espero que os haya gustado la receta, ¡ya me contaréis si la probáis con los peques de la casa y si les gusta a ellos!
Un besazo gordísimo, nos vemos el viernes.
Luz.

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