martes, 19 de julio de 2016

Pissaladiere... la tarta nizarda de cebolla, aceituna y anchoas


¡Buenos días a todos!
Parece mentira, pensé que con eso de ser julio, verano, y medio Madrid de vacaciones se me harían las semanas enteras y estaría aquí en casa rascándome la barriga…. Ayayayyay…. ¡quién me iba a decir!

Por aquí en el mundo evento julio sigue igual de activo que junio, la verdad, y esto es un no parar, con lo que estamos yendo y viniendo todo el tiempo… porque, ¡una cosa sí ha cambiado! Mientras que mayo y junio los eventos eran en Madrid capital ya nos hemos trasladado al “campo” como quien dice y estos días las fiestas de piscina, barbacoas, cocktails de medianoche y brunch campestre están a la orden del día.

Os reconozco que a mí estos encargos son los que más me gustan, ¡los que me dan la vida! Que diría un cursi, jejeje… esos apresurados de última hora, las sorpresas dulces y simpáticas los eventos divertidos e informales, en fin, que este mes, así como quien no quiere la cosa, ¡nos lo hemos comido a la mitad!



Ya puedo oler la playa, todo sea dicho… y ver Francia desde mi ventana ahí en el Pais Vasco… sueño con las tablas de quesos, los talos de chistorra y los vasos de sidra fresquita… un poco más, un poco más y ahí estaremos…

Mientras tanto, como el verano se puede vivir en cualquier parte hoy os traigo una receta de las de comer en la playa, la montaña, el picnic o la terraza… es una pizza francesa, una tarta salada y con un  nombre pijo y elegante… una pissaladiere.

Se caracteriza de dos cosas que a mi padre le pierden, las olivas negras y las anchoas… y la base es masa de pan, cubierta de rica cebolla confitada y decorada, como os decía con las olivas, las anchoas y un aliño muy provenzal con hierbas aromáticas, sal marina y buen aceite de oliva… ¿qué? ¿os va apeteciendo?

Pues la receta no puede ser más sencilla… yo la hago mucho en esos días que sé que voy a tener trajín, la dejo hecha a  primera hora de forma que luego todo sea en los últimos 15 minutos meter en el horno et voilá… ¡a comer! Con una ensalada de tomate, unos patés y unos helados… ¡y te montas un sarao que ni pá qué! Jejeje…

Receta de pissaladiere nizarda



Ingredientes para 4 personas:
- 500 gramos de harina de fuerza
- 15 gramos de levadura seca de panadería
- 1 cucharadita de sal
- 550 ml de agua templada
- 50 ml de aceite de oliva
- 1 kilo de cebollas
- 100 gramos de aceitunas negras
- 150 gramos de anchoas en salazón
- ½ cucharadita orégano fresco
- ½ cucharadita tomillo fresco

Modo de hacerlo:
1. Preparamos en primer lugar la masa. Si estáis en modo vagoncio y os da pereza siempre podéis comprar una masa de pizza y hacer la receta a partir del relleno.
Para los que os gusta, como a  mí, meter las manos en la masa, jejeje… os digo cómo.
Calentar 1 minuto en el microondas el agua, añadirle la levadura, remover y dejar que se active un par de minutos.
2. Mientras, en un bol hermoso mezclamos la harina, el aceite y la sal, e incorporamos una vez empiecen a formarse burbujas en la superficie del agua templada ésta a nuestra mezcla.
3. Mezclamos bien y cuando veamos que es difícil trabajar la masa en el bol pasamos a amasar a una encimera enharinada.
Amasaremos unos 10 minutos hasta obtener una masa bien ligada, elástica y no pegajosa, con la que formamos una bola que colocamos en un recipiente, tapamos con film y dejamos levar 2 horas.
4. Mientras podemos preparar nuestras cebollas. Para ello las picamos en juliana, bien finitas y las vamos a posar muy tranquilamente a fuego muy bajito en una cazuela amplia con unas 4 cucharadas de aceite, dejamos que vaya cogiendo color y cuando se pongan translúcidas y antes de empezar a freir (no queremos eso, queremos que se compoten) vamos incorporando ½ vaso de agua por vez… así, hasta obtener unas cebollas muy pochadas y hechas casi puré, al menos 30 minutos.
5. Una vez la masa haya levado vamos a desinflarla y estirarla en una lámina de 20 cm de diámetro y ½ cm de grosor, la colocamos en un molde desmoldable y la dejamos reposar otros 20 minutos.
6. Pasado ese tiempo colocamos una capa de cebollas bien gordita y decoramos con las olivas y las anchoas.
7. Llevamos la tarta salada al horno precalentado a 190ºC y dejamos cocinar 15 minutos.
8. Pasado ese tiempo sacamos y rociamos con un aceite que habremos mezclado con nuestras hierbas frescas bien picaditas.



Como veis es una receta sencilla, de las que se hace prácticamente sola… y en verano apetece comer así, ligero, sabroso y con recetas distintas y apetitosas.
A ver si os voy dejando más… si las probáis, ya sabéis, ¡no dejéis de contarme qué os ha parecido!
Yo me despido por hoy, ¡nos vemos de nuevo mañana!

Un besazo,
Luz.

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